A Raimundo Martínez casi nadie le dice por su nombre. En el mundo del rugby es simplemente “Gorila”. Y basta verlo entrenar para entender por qué.
El tercera línea de Los Cóndores no solo destaca por su juego. Hace unos días se viralizaron videos de sus rutinas de fuerza y más de alguno tuvo que mirar dos veces la pantalla para creer lo que veía.
Ándale, cabrito…
Con 1,82 metros de estatura y 104 kilos, “Rai” levanta 210 kilos en press de banca -es decir, es un ejercicio de fuerza máxima de nivel élite, donde se empuja una barra con un peso total de 210 kg desde el pecho hacia arriba, recostado en un banco plano; y nada menos que 300 kilos en sentadillas. Sí, leyó bien: 300 kilos, casi tres veces su propio peso. (ver video)

Pero no todo pasa por el gimnasio. Martínez es uno de los nombres fuertes de la Selección Chilena de Rugby. Se formó en el Prince of Wales Country Club, en La Reina, y su carrera también lo llevó a Francia, donde tuvo dos pasos por el rugby de ascenso. El último fue en Bourgoin-Jallieu, después de una etapa en el Espoirs del CA Brive .
En la cancha responde igual que en la sala de pesas. Fue mundialista con Chile en Francia 2023 y en 2025 terminó como tryman del Super Rugby Américas, con siete tries defendiendo la camiseta de Selknam.
No lo para nadie
Su puesto habitual es tercera línea, como N° 8 o wing forward, aunque también puede jugar de hooker cuando el equipo lo necesita.
Lo cierto es que detrás del apodo hay mucho más que fuerza bruta. Hay disciplina, horas de entrenamiento y un jugador que parece decidido a llegar a su mejor versión pensando en el gran objetivo de Los Cóndores: el Mundial de Australia 2027.
Porque si hoy “Gorila” ya impresiona levantando 300 kilos, en la cancha espera levantar algo mucho más importante: el nivel del rugby chileno en su segunda Copa del Mundo.