Un estudio genético en 80 personas de familias de Islandia dejó plop a los investigadores. Todos compartían un marcador genético que no era europeo.
La línea de genes, conocida como C1e, es prácticamente exclusiva de las poblaciones nativas americanas. Los científicos creen que ingresó a Islandia alrededor del año 1000 de la Era Común.
Coincidentemente, es la misma época en que los vikingos exploraron la costa de Norte América y establecieron un asentamiento que llamaron Vinland, que hoy corresponde a Newfoundland, en Canadá.
Dora La Exploradora
Es bastante probable que una mujer nativa americana haya viajado hasta Islandia, vaya uno a saber si como exploradora, esclava, prisionera, trofeo, embajadora o “iñora” de uno de los vikingos, es decir, parece que le gustaron las “morenitas”
Imagínese lo que fue ese viaje. Cruzar el Atlántico frío habitado por enormes ballenas para llegar a una tierra llena de volcanes, osos polares y auroras boreales… Y lleno de vikingos, nada de mal para la nativa americana.
Por amor
Esta mujer dejó todo su mundo conocido, sus seres queridos y su idioma para comenzar una nueva historia en un mundo totalmente nuevo. ¡Lo que hace el amor… La media volá!
Su ADN hoy se encuentra en al menos 40 generaciones como evidencia de su existencia y legado. Más de mil años después, la ciencia la identificó la echó al agua y hoy es protagonista en La Cibernews, ¿qué tal?
Este descubrimiento reafirma lo que ya muchos saben, que Cristóbal Colón no fue el primero en llegar a América, que esta tierra no fue “descubierta” y que los vikingos, tan rubiecitos ellos, la llevaban de mucho antes.
