¡De locos…! el misterioso viajero espacial que ingresó a nuestra galaxia, conocdo como 3I/ATLAS y que vendría de la profundidad del espacio exterior, podría ser una nave alienígena y que estaría en curso directo a la Tierra, cuyo arribo sería en noviembre próximo y con intenciones sacarnos la chucha a punta de rayos, patadas y escupos… ¡Aterrador!
Detectado por primera vez el 1 de julio de 2025, se prevé que el objeto interestelar podría “rozar” Júpiter por ahí por el 16 de marzo del año que viene, y pasaría “sólo” a 53,5 millones de kilómetros del gigante gaseoso de nuestro barrio galáctico, aunque últimamente hay otras versiones mucho más brígidas.
¡Se vienen los aliens!
Según varios posteos en Instagram, “X” o FB y crónicas de medios digitales del orbe mundial, el 3I/ATLAS sería la ‘media nae’, que vendría acompañada de un centenar de otros cruceros aliens de guerra, dispuestos a sacarnos la contumelia para quitarnos los recursos naturales y acabar con esta Humanidad despiadada, manejada por inescrupulosos, políticos, empresarios y “ex” despechados, entre otros… ¡De miedo!
La versión, es atribuida a Avi Loeb, al director del Proyecto Galileo, fundador de la Iniciativa Agujero Negro de la U. de Harvard, director del Instituto de Teoría y Computación del Centro Harvard-Smithsoniano de Astrofísica y exdirector del Departamento de Astronomía de la Universidad de Harvard (2011-2020), Avi Loeb.
¡Lo dijo Loeb!

¡Y es verdad!, bueno, a medias, porque en realidad todos los medios y posteos que indunda la red citan un artículo que escribió el científico, junto a otros dos “mateos”, donde desmenuzan la idea de qué podría ser el “aparato” que va a cruzar el vecindario y, entre otras cosas, dicen que es imposible siquiera interceptarlo.
¿Y por que? Porque Loeb sostiene que el objeto interestelar viene más rápido de lo que uno recibe y se gasta el sueldo a fin de mes, entre otras cosas y, a continuación, los centíficos teorizan, suponen, se ponenen en el caso, es decir, hacen un análisis apoyados en todas las cabezas de pescado científicas que han estudiado, que a lo mejor, tal vez, quizás, en una de esas, “podría” tratarse de un aparato tecnológico.
¡Es una hipótesis, mijo!
Y a partir de ese supuesto, idea, hipótesis, hablan de que las intenciones primarias, es que si es que fueran aliens, serían buena onda, sin malas intenciones. Y a renglón seguido -es decir, hipotéticamente-, y apoyados en la lógica de la apuesta de Pascal , que sugería que es más racional creer en la existencia de Dios que no creerlo.
Es decir, La idea de Blaise Pascal fue que los beneficios potenciales de creer (en nuestro caso, alertar a la humanidad sobre el riesgo existencial de 3I/ATLAS) superan con creces las posibles pérdidas (en nuestro caso, una idea teórica que no describe la realidad), mientras que las posibles pérdidas de no creer son mucho mayores que los beneficios potenciales.
Es decir, puro blá blá científico, pero sin bases reales de que sea una invasión marciana. Tanto así, que en el mismo artículo que citan, Loeb lo deja clarito: “Nuestro artículo se basa en una hipótesis notable, pero comprobable, de que 3I/ATLAS es un artefacto tecnológico funcional, a la que mis dos coautores y yo no nos adherimos necesariamente”.
¿Y la llegada en noviembre…?
Nada, poh, como dicen los futbolistas. Los astutos generadores de contenido se agarraron de una explicación de la facilidad que tendrían supuestas naves extraterrestre para “visitar” la Tierra, donde indican que:
“El eclipse de 3I/ATLAS por el Sol en el perihelio para los observadores en la Tierra permitiría a una nave espacial realizar una maniobra de reversión del Oberth Solar clandestina, una estrategia óptima de alto empuje para que las naves interestelares frenen y se mantengan ligadas al Sol.
“Una intercepción óptima de la Tierra implicaría una llegada a finales de noviembre o principios de diciembre de 2025. La detección de una aceleración no gravitacional también podría indicar la intención de interceptar a Júpiter, no muy lejos de la trayectoria de 3I/ATLAS, y una estrategia para encontrarse con él después del perihelio”.
Pero NO afirman explícitamente que llegará a la tierra en esa fecha. ¿Ve que le meten el dedo en la tarasca como quieren, pa’ puro asustarlo? Ya, déjese de excavar para construir su refugio anti-aliens, coma tranquilo e infórmese más y mejor… ¡Y esperemos noviembre con un gorrito de aluminio!