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¡Casi 39 Costaneras! Ruso se lanzó al vacío desde 11.551 metros, mamacita

Sergey Boytsov saltó desde un globo aerostático sobre Siberia, alcanzó los 501 km/h y pasó cerca de dos minutos y medio en caída libre. Una hazaña que sus organizadores presentan como récord mundial en esta particular modalidad, aunque la FAI todavía no la ratifica. ¡Ay mamita querida!

¿Se imagina 39 Costaneras una sobre otra?

Hay números que cuesta imaginar. 11.551 metros es uno de ellos. Para dimensionarlo, habría que apilar casi 39 Gran Torre Costanera, una encima de otra, para alcanzar la altura desde la que saltó Sergey Boytsov.

La torre santiaguina mide unos 300 metros. Y el ruso, en cambio, estaba a casi 11,6 kilómetros sobre el suelo.Y desde ahí arriba decidió que era hora de bajar.

Bajó como cuchufleta

El desafío se realizó sobre la región de Altái, en Siberia, desde la barquilla abierta de un globo aerostático. A esa altura, la temperatura llegó hasta los -59 °C y el aire era considerablemente más delgado que en la superficie. Boytsov utilizó equipamiento especial y un sistema de oxígeno para enfrentar las condiciones extremas antes de lanzarse al vacío.

Y entonces ocurrió lo que, visto desde tierra, parece una locura. Abrió la puerta. Y saltó.

Durante aproximadamente dos minutos y medio, el paracaidista permaneció en caída libre. En ese descenso alcanzó una velocidad máxima cercana a los 501 km/h, como cuchufleta. antes de abrir su paracaídas a unos 1.565 metros sobre el terreno, con el que descendión sin incidentes en poco más de siete minutos.

Récord con asterisco

Es necesario sí, hacer una precisión importante. Los organizadores del proyecto Stratum Jump 11-12 presentan los 11.551 metros como una nueva marca mundial para saltos realizados desde un aerostato térmico, superando la marca anterior de 10.060 metros atribuida a paracaidistas polacos.

Pero no es el récord mundial absoluto de salto desde mayor altura.

Ese registro continúa perteneciendo al estadounidense Alan Eustace, quien saltó desde 41.422 metros en 2014. La marca figura como récord vigente en la Federación Aeronáutica Internacional, FAI.

Por eso, en La Cibernews hay que ponerle el asterisco correspondiente: la marca de Boytsov es presentada como récord para esta modalidad, pero todavía no aparece como récord ratificado por la FAI.

No fue llegar y tirarse

En todo caso, lo anterior no le resta mérito, porque para hacer algo así no basta con tener ganas de volar. Aunque sea hacia abajo. El equipo trabajó durante meses en la preparación del desafío, donde realizó pruebas del equipamiento y simulaciones de las condiciones que encontrarían durante el ascenso y el salto.

Boytsov también pasó por pruebas en cámaras hipobáricas, destinadas a simular las condiciones de baja presión y oxígeno que existen a gran altura. Porque a casi 12 kilómetros de altura hay poco espacio para equivocarse.

Y menos para decir “uy me olvidó el altímetro… plop”.

¿Quién es Sergey Boytsov?

Boytsov nació el 15 de agosto de 1994 en Klin, Rusia, es paracaidista y deportista extremo. Su trayectoria incluye paracaidismo, salto BASE y distintas disciplinas realizadas desde estructuras, aeronaves y globos. Es decir, novato no es.

En 2023 protagonizó un salto desde el Lakhta Center de San Petersburgo, uno de los edificios más altos de Europa. Pero aquello era apenas una pequeña muestra de lo que vendría.

De los edificios al cielo

La carrera de Boytsov muestra una curiosa progresión: edificios, estructuras, aeronaves y, finalmente, un globo que lo llevó hasta una altura donde la mayoría de nosotros preferiría que el avión siguiera volando.

Esta vez no había edificio. Ni puente. Ni montaña. Solo una barquilla, un globo y 11.551 metros de aire debajo.

El globo también hizo historia

El desafío tampoco fue solamente de Boytsov. El globo aerostático utilizado para la misión alcanzó una nueva marca de altura para este tipo de aeronave con barquilla abierta, superando los 10.678 metros registrados anteriormente.

El proyecto fue bautizado Stratum Jump 11-12 y tuvo como objetivo llevar un globo de aire caliente hasta una altura extraordinaria para realizar desde allí el salto. Todo debía funcionar perfectamente.

Porque cuando estás a 11 kilómetros de altura, el margen de error es bastante más chico que el botón de “me gusta” de Instagram.

Y abajo estaba Siberia

Finalmente, Boytsov llegó sano y salvo al suelo.

La imagen, sin embargo, queda: un hombre abandonando una pequeña barquilla a 11.551 metros, acelerando hasta los 501 km/h y cayendo durante aproximadamente dos minutos y medio antes de abrir su paracaídas.

Para nosotros, 11.551 metros son casi 39 Costanera Center apiladas. Para Boytsov, fue el lugar desde donde decidió comenzar el descenso.

El récord que todavía espera confirmación

Y aquí está la diferencia entre una hazaña espectacular y un récord oficialmente reconocido.

La FAI mantiene como récord mundial absoluto de “exit altitude” los 41.422 metros de Alan Eustace.

Los 11.551 metros de Boytsov corresponden a una marca presentada por sus organizadores para una categoría específica: el salto desde un aerostato térmico.

Hasta que la FAI la ratifique, La Cibernews la contará como una marca anunciada, no como un nuevo récord absoluto mundial.

Pero una cosa no necesita certificación: Tirarse desde casi 39 Costanera una encima de otra sigue siendo , n dos palabras bru-tal.

Mire el registro del medio salto de Sergey

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