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Chile Campeón del Mundo: la Roja que ganó con pura garra

La selección chilena de Fútbol Adapotado, en su modalidad Futsal Down, hizo historia al quedarse con el título mundial, al vencer a España, la otra “Roja” finalista, coronando años de esfuerzo silencioso, entrenamientos en canchas prestadas y una convicción que nunca se rindió.

La Genuine Cup 2026 es el torneo internacional de fútbol inclusivo que se celebró del 27 de julio al 1 de agosto de este año en las instalaciones de la Universidad Rice en Houston, Estados Unidos, y donde los titanes de la roja inclusiva hicieron historia al imponerse en la competencia donde participaron 50 países.

Mientras Chilito sigue pendiente de la deuda del fútbol profesional, y la “Roja” que ni asomó la ñata en la reciente justa pelotera mundial, otro grupo de futbolistas chilenos estaba escribiendo una de las historias más lindas del deporte nacional.

La Selección Chilena de Futsal Adaptado se coronó Campeona del Mundo, logrando un título que trasciende cualquier marcador y que pone en el centro algo mucho más importante: la inclusión, la perseverancia y el amor por la camiseta.

Y lo mejor de todo es que esta historia no nació en un gran estadio ni con contratos millonarios.

Los cabros que nadie veía

Gran parte del plantel campeón tiene un fuerte vínculo con el Club Social de Fútbol Adaptado Puente Alto, institución que ha sido uno de los principales semilleros del futsal para personas con síndrome de Down en Chile. De hecho, 13 de los 19 integrantes de la delegación nacional provienen de ese desconocido proyecto deportivo y social.

La base del equipo se construyó durante años de entrenamientos constantes, participación en torneos nacionales y un trabajo conjunto con familias, entrenadores y organizaciones vinculadas al deporte inclusivo, del que nadie habla o se preocupa.

El plantel estuvo compuesto por 19 deportistas, acompañados por un cuerpo técnico especializado en futsal adaptado, en el quenmás que individualidades, destacó por su juego colectivo, presión alta, intensidad física y una disciplina táctica que sorprendió a varias selecciones favoritas. ¡O sea, le pasaron la máquina…!

El camino al título

Los titanes de esta desconocida “Roja” llegaeron a campeonar tras varios años de crecimiento en la disciplina, tiempoi en el que acumularon experiencia internacional, participación en copas continentales y procesos de preparación cada vez más profesionales, lo que les permitió dejar el nombre de Chile bien puesto, mierda.

En la competencia misma, en la que participaron cerca de 50 selecciones, los cabros fueron avanzando partido a partido, siempre con orden defensivo, transiciones rápidas y una enorme fortaleza emocional.

La final, que disputaron frente a España, fue el reflejo del un equipo que peleó cada pelota como si fuera la última, que no se desordenó en los momentos de presión y que terminó celebrando un campeonato mundial absolutamente histórico.

Mucho más que una medalla

Pero este título no solo pertenece a los jugadores, sino que también de quienes siempre están acompañándolos en su vida y también en cada entrenamiento. Además de sus familias, hay que brindar un reconocimiento a los técnicos que trabajan muchas veces con recursos limitados y a las organizaciones que llevan años empujando el deporte adaptado lejos de las cámaras.

Y claro. Es un premio justo a estos futbolistas que sólo piden competir. Y cuando lo hacen, ganan.

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