Un habiloso taxista brasilero se las dio de actor cuando dos fulanos se subieron al tocomocho para asaltarlo.
Cuando el chofer se dio cuenta que iba a ser asaltado, empezó a hacerse el que convulsionaba y hasta ponía los ojos blancos.
Los maleantes se asustaron y sin saber qué hacer, decidieron dejar al pobre infartado a su suerte.
El conductor con dotes actorales llevaba su cámara de sapeo encendida por lo que el registro rápidamente se viralizó en redes sociales y se pudo ver que una vez que los vándalos se alejaron, el taxista rápidamente apretó cachete en el auto sano y salvo.
