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El desierto está despertando: ¿cómo saben las flores cuándo volver?

Desierto Florido en el desierto de Atacama, Chile

Desierto Florido en Atacama. Fotografía: ESO/P. Pardo Ávalos. Licencia CC BY 4.0.

El desierto de Atacama puede pasar meses pareciendo completamente muerto. Pero debajo de esa costra de tierra y piedras hay vida esperando.

Semillas, bulbos, rizomas y otras estructuras vegetales pueden permanecer en latencia durante años, hasta que vuelven a encontrarse las condiciones que necesitan para crecer.

Este 2026, las lluvias del invierno volvieron a abrir esa puerta. Y parece que la abrieron bastante: las proyecciones apuntan a una temporada especialmente extensa, con mayor diversidad y abundancia hacia mediados de octubre. Pero el desierto tiene sus propias reglas: la lluvia es fundamental, aunque la temperatura, la radiación y las condiciones de cada lugar también cuentan.

La vida estaba ahí, aunque no se veía

CONAF explica que el fenómeno puede activarse cuando las lluvias superan determinados umbrales en la zona costera de Atacama. Lo sorprendente es que la mayor parte del año casi todo ocurre fuera de nuestra vista: la vida vegetal permanece bajo el suelo, esperando la humedad necesaria para volver a aparecer.

Y no se trata de unas pocas flores aisladas. El Desierto Florido puede involucrar más de 200 especies de plantas anuales y geófitas, entre ellas la pata de guanaco, la añañuca amarilla, el suspiro y el terciopelo.

¿Cómo sabe una planta que llegó el momento?

Entonces, ¿cómo sabe una planta que llegó el momento? No hay una señal misteriosa ni una planta mirando el pronóstico del tiempo. La respuesta está en su adaptación: la lluvia aporta la humedad que necesitan, pero la temperatura, la radiación y las condiciones de cada lugar también determinan qué especies aparecen y cuánto dura el fenómeno.

La lluvia abre la puerta; el resto de las condiciones decide qué ocurre detrás.

Es una estrategia de supervivencia extraordinaria. Sus semillas y estructuras subterráneas pueden esperar durante meses o incluso años y, cuando las condiciones permiten completar el ciclo, germinan, florecen y producen nuevas semillas antes de que vuelva la sequedad.

2026 puede ser una temporada especial

Este año las condiciones han generado expectativas especialmente altas. El Gobierno Regional de Atacama señala que la temporada podría extenderse desde sectores de Caldera hasta Freirina y que el período de mayor diversidad y abundancia se espera hacia mediados de octubre.

La ubicación y extensión de las floraciones puede cambiar según las condiciones de cada zona, por lo que CONAF mantiene el monitoreo y recomienda informarse antes de visitar los lugares de floración.

El desafío es mirar sin destruir

El Desierto Florido también tiene una fragilidad que puede pasar inadvertida entre tantas fotografías. CONAF recuerda que no se deben pisar las plantas, cortar flores ni recolectar semillas o bulbos. Incluso recomienda utilizar solamente caminos y senderos habilitados.

En 2023 se creó el Parque Nacional Desierto Florido, con 57.107 hectáreas en la comuna de Copiapó. Su objetivo es proteger precisamente este ecosistema y permitir su investigación, educación ambiental y visita regulada.

Por eso, el verdadero espectáculo del Desierto Florido ocurre en dos tiempos: primero, bajo tierra, cuando una planta espera durante meses o años; después, durante unas pocas semanas, cuando finalmente aparece ante nuestros ojos.

El desierto no despertó de un día para otro. La vida estaba allí todo el tiempo. Este año, simplemente recibió la oportunidad de mostrarse.

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