Eduardo Vargas no seguirá en Audax Italiano y el telón comienza a bajar sin estridencias.
El delantero chileno decidió no renovar su vínculo con el cuadro itálico, cerrando un ciclo breve pero intenso.
La salida de “Turbomán” no fue abrupta, sino más bien un desgaste silencioso.
Poco protagonismo, cambios de esquema y una irregularidad colectiva fueron erosionando el protagonismo del atacante. Así, el paso de Vargas por La Florida se diluyó entre expectativas altas y resultados que nunca terminaron de despegar.
¿Todo por un billetito?
Desde Audax reconocen que hubo conversaciones, pero no acuerdo.
Las diferencias económicas y deportivas inclinaron la balanza hacia un final anticipado.
El club, mientras tanto, ya mira al mercado en busca de un reemplazo que cubra el vacío ofensivo.
Para Vargas, el futuro sigue abierto. Con experiencia en Europa, Brasil y la selección chilena, su nombre aún pesa en el fútbol sudamericano. A sus 35 años, el delantero evalúa opciones que le permitan continuidad y un cierre de carrera menos ruidoso, pero más estable.
