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Garnero y Medel: el gallito que tensiona a la UC

Gary Medel, uno de los referentes históricos de Universidad Católica, y el entrenador del equipo, el argentino Daniel Garnero, protagonizan un nuevo capítulo de una relación que parece atravesar su momento más complicado. El último enfrentamiento ocurrió en el Claro Arena, a pocos días del Clásico Universitario.

«¡Mientras siga, yo no vuelvo a entrenar más!». La frase, atribuida a Medel por Radio ADN, se habría escuchado cuando el plantel de honor se preparaba para enfrentar a la Sub-20 del club, en una práctica destinada a dar rodaje a los jugadores que habían sumado pocos minutos en el partido anterior. Entre ellos estaba el Pitbull.

Según las versiones periodísticas, el jugador se molestó, recriminó al cuerpo técnico, especialmente a Garnero, y abandonó el entrenamiento. El episodio volvió a exponer una relación deteriorada que, al parecer, arrastra diferencias desde hace varios meses.

Un conflicto que viene de antes

Medel, quien viene de recuperarse de varias lesiones, perdió su lugar en el mediocampo cruzado. La situación ya había generado diferencias con el entrenador. A principios de agosto, después del encuentro ante Cobresal, el propio jugador relató un intercambio con Garnero por los pocos minutos que recibió.

«Le dije al cul… (sic)… muy pocos minutos, cinco o seis, pero me dijo: “Tranquilo, si vas a jugar 10 u 11 minutos, así que hazlo bien”», contó entonces.

No sería, por tanto, el primer desencuentro entre ambos. Y aunque las diferencias entre un futbolista y su entrenador forman parte de la dinámica habitual del fútbol, en este caso hay otros elementos que le dan una dimensión mayor al conflicto.

Dos figuras y una disputa de poder

Garnero tiene la autoridad que le entrega su cargo. Es quien define las formaciones, los cambios y el lugar de cada jugador en el equipo. Medel, en cambio, representa mucho más que un futbolista del plantel: es un histórico de la selección chilena, integrante de la Generación Dorada, referente de la UC y un hincha profundamente identificado con el club.

El Pitbull regresó a Católica en enero de 2025 con el objetivo de conseguir un título con la institución en la que se formó. También ha manifestado su deseo de retirarse en el equipo cruzado, aunque eso no significa que descarte continuar su carrera en otro club.

Son dos posiciones distintas dentro de una misma institución: la autoridad deportiva del entrenador y el peso histórico y simbólico de uno de los jugadores más reconocidos que ha formado el fútbol chileno. La pregunta es cuánto influye cada una cuando aparecen las diferencias y la dirigencia debe tomar decisiones.

El camarín y la dirigencia

El enfrentamiento tampoco parece limitarse a una discusión puntual. La Tercera publicó antecedentes sobre un quiebre interno en Universidad Católica, con diferencias entre jugadores y cuerpo técnico. El periodista Manuel De Tezanos también se refirió al deterioro de la relación entre Garnero y Medel.

Son versiones periodísticas que describen un ambiente tensionado, aunque no permiten afirmar que todo el plantel esté enfrentado.

Consultado por la situación, el presidente de Cruzados SADP, Matías Claro, reconoció que existen conflictos internos y que la institución busca resolverlos.

«Estos conflictos se dan muy comúnmente en el fútbol. Es algo que estamos resolviendo internamente», señaló el dirigente.

Luego agregó: «A Gary lo queremos tal como es. Vamos a apoyarlo para resolver cualquier problema».

Las declaraciones muestran el respaldo de la dirigencia al jugador, pero no constituyen un cuestionamiento público al entrenador ni una definición sobre su continuidad.

Dos contratos y una decisión pendiente

El conflicto adquiere otra dimensión cuando se observa el calendario contractual. Catorce jugadores terminan sus vínculos al cierre de la temporada, entre ellos Gary Medel. También finaliza el contrato del cuerpo técnico encabezado por Garnero.

La dirigencia tendrá que resolver quiénes siguen y qué proyecto deportivo quiere para la próxima temporada. ¿Es Garnero el entrenador que necesita Universidad Católica para ese nuevo ciclo? ¿Qué lugar tendrá Medel en ese proyecto? ¿La continuidad de uno podría terminar condicionando la del otro?

Son interrogantes que todavía no tienen respuesta. Tampoco hay antecedentes suficientes para afirmar que Medel haya amenazado con retirarse o buscar otro equipo si Garnero continúa, ni que la dirigencia pretenda utilizar el conflicto para resolver el futuro del entrenador.

Medel volvió a Universidad Católica con un objetivo personal: ganar un título con el club en el que se formó. «Ese es mi sueño, no he ganado nada con Católica y espero lograr ese sueño personal que tengo», ha señalado.

Por ahora, el gallito sigue abierto. Y mientras el equipo se prepara para el Clásico Universitario, en la precordillera hay algo más que una diferencia entre un jugador y su entrenador: dos futuros por definir y una dirigencia que deberá decidir el rumbo del club.

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