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Hombre se inyecta semen para el dolor de espalda y casi se le para… el corazón

Sí, no es broma. Un caso clínico reportado por el Irish Medical Journal dejó a todos los médicos con la ceja levantada: un hombre de 33 años decidió tratar su dolor lumbar inyectándose su propio semen… ¡durante un año y medio! ¡Casi se le para… el corazón!

Cada mes, el “paciente” se aplicaba su “remedio casero” por vía intravenosa y muscular, sin ningún tipo de supervisión médica. ¿La razón? Según contó él mismo, era para aliviar su lumbago. ¿La ciencia detrás? Ninguna. Cero evidencia. Solo porque se le ocurrió.

Derechito al hospital

La última sesión fue la gota que rebasó el vaso… o el brazo, en este caso. El hombre usó tres “dosis” de semen, lo que le provocó una inflamación grave, celulitis, fiebre y dolor en el brazo derecho. Los médicos encontraron el fluido disperso en los tejidos blandos, junto con signos de infección y altos niveles de glóbulos blancos.

Una radiografía reveló enfisema subcutáneo, es decir, aire atrapado bajo la piel. Esto ocurre cuando se inyecta mal, muchas veces, y con técnicas más cercanas a un tutorial de YouTube que a la medicina moderna.

Rechazó cirugía

El hombre fue tratado con antibióticos intravenosos, pero cuando los doctores sugirieron cirugía para drenar el absceso, se negó y pidió el alta voluntaria. Porque, claro, después de inyectarse semen por 18 meses, ¿qué podría salir mal?

Este es el primer caso documentado en el mundo de inyección de semen con fines terapéuticos (que no sirven para nada). Los médicos aprovecharon el insólito episodio para recordar que innovar en salud sin saber lo que se hace puede ser más peligroso que el dolor mismo.

Así que ya sabes: si tienes dolor de espalda, mejor llama a un fisiatra… no trates de autorrecetarte y menos con una jeringa. Se te puede parar… el corazón.

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