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La conmovedora (y cuestionada) historia del niño que murió en los brazos de Santa…

En Internet podemos encontrar miles de relatos conmovedores y que, de tanto en tanto, se repiten a lo largo de los años. Este es uno de ellos, que cada Navidad, desde 2016, “renace” de entre las cenizas digitales para arrancar sendas lágrimas a quienes la leen, la descubren en Instagram, Facebook, etc.

Es la historia del niño que murió de cáncer en los brazos de Viejo Pascuero, relatada por el mismísimo Santa Claus, en un video que se ha viralizado -una vez más-, en las redes sociales, y que sigue conmoviendo por lo estremecedor del relato.

Viejo Pascuero “profesional”

Eric Schmitt-Matzen

Lo primero que se debe decir es que Santa Claus es un “profesional” del personaje, que es estadounidense, al parecer residente en Jacksboro, Texas, donde presumiblemente habría ocurrido el hecho, en el hospital local, hasta donde debió concurrir Eric Schmitt-Matzen.

Según se sabe, por el medio News Sentinel, el hombre, que nació un 6 de diciembre (mismo día de San Nicolás, origen del personaje Santa Claus),  tenía 60 años al momento de la historia, es ingeniero mecánico y además presidente de Packing Seals & Engineering en Jacksboro.

La historia

El mismo medio publicó la estremecedora historia, que hasta el día de hoy suma nuevos admiradores:


“Lloré todo el camino a casa”, me dijo Schmitt-Matzen”.

Lloraba tanto que me costaba ver lo suficientemente bien como para poder conducir. Tardé una o dos semanas en dejar de pensar en ello todo el tiempo. En realidad, pensé que me iba a desmoronar y que nunca más podría volver a interpretar el papel”.

Esto es lo que sucede cuando un niño con una enfermedad terminal muere en los brazos de Santa.

Llamada

Sonó el teléfono. Era una enfermera que conozco que trabaja en el hospital. Dijo que había un niño de cinco años muy enfermo que quería ver a Papá Noel.

“Le dije: ‘Está bien, déjame ponerme mi ropa’. Ella dijo: ‘No hay tiempo para eso. Tus tirantes de Papá Noel son suficientes. Ven ahora mismo’”.

Schmitt-Matzen llegó al hospital en 15 minutos. Allí se reunió con la madre del muchacho y varios miembros de la familia.

“Ella había comprado un juguete de (el programa de televisión) PAW Patrol y quería que se lo diera”, dijo, con la voz cada vez más ronca. “Evalué la situación y les dije a todos: ‘Si creen que lo van a perder, salgan de la habitación. Si los veo llorando, me derrumbaré y no podré hacer mi trabajo’”.

Nadie entró con él. Lo observaban sollozando desde una ventana del pasillo de la Unidad de Cuidados Intensivos.

“Eres mi elfo favorito”

“Cuando entré, él estaba acostado allí, tan débil que parecía que estaba a punto de quedarse dormido. Me senté en su cama y le pregunté: ‘Oye, ¿qué es eso que escuché sobre que te vas a perder la Navidad? ¡No hay forma de que te pierdas la Navidad! ¡Eres mi elfo número uno!

“Él miró hacia arriba y dijo: ‘¿Soy yo?’

“Dije: ‘¡Claro!’

“Le di el regalo. Estaba tan débil que apenas podía abrir el papel de regalo. Cuando vio lo que había dentro, sonrió ampliamente y volvió a agachar la cabeza.

“Me voy a morir…”

imagen ilustrativa (Foto: Cuerpo de Bomberos Temuco)

“Dicen que voy a morir”, me dijo. “¿Cómo puedo saber cuándo llegaré a donde voy?

“Le dije: ‘¿Puedes hacerme un gran favor?’

Él dijo: ‘¡Claro!’

“Cuando llegues allí, diles que eres el elfo número uno de Santa y sé que te dejarán entrar.

Él dijo: ‘¿Lo harán?’

“Dije: ‘¡Claro!’

“Ayúdame…”

“Se sentó, me dio un gran abrazo y me hizo una pregunta más: ‘Papá Noel, ¿puedes ayudarme?’

“Lo rodeé con mis brazos. Antes de poder decir nada, murió allí mismo. Lo dejé quedarse, seguí abrazándolo y aferrándolo.

“Todos los que estaban fuera de la habitación se dieron cuenta de lo que había sucedido. Su madre entró corriendo. Gritaba: ‘¡No, no, todavía no!’. Le devolví a su hijo y me fui tan rápido como pude.

Desesperado, Schmitt-Matzen estaba dispuesto a colgar la ropa de Santa. “No estoy hecho para esto”, razonó. Pero reunió fuerzas para trabajar en un espectáculo más.

“Cuando vi a todos esos niños riéndose, me hizo volver al grupo. Me hizo darme cuenta del papel que tengo que desempeñar. “Por ellos y por mí”.

¿Falso?

El medio que dio a conocer la historia, sin embargo, no pudo corroborar la veracidad de la información y, a raíz de esto, publicó una nota, donde afirma que pudo confirmar la historia de Eric, pero no si la historia del niño fue real, al no dar ni con la enfermera, el hospital o una muerte infantil que coincidiera en fechas y circunstancias a las narradas por el Viejo de Pascua.

Aún así, y con los años transcurridos, sin saber a ciencia cierta si el relato fue de verdad, sigue conmoviendo a los que lo descubren, cada vez que un internauta lee y comparte la nota del News Sentinel. Juzgue usted.

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