Eduardo Alves, un preparador físico brasileño, siempre supo que su esposa tenía un gran corazón. Lo que no se esperaba era encontrarla “ayudando” a un indigente en el asiento trasero de su auto.
No era misión solidaria… era misión imposible
Sandra Mara Fernandes salió de su casa diciendo que iba a colaborar con la iglesia. Su esposo, al notar que se estaba demorando más que micro en paro, fue a buscarla y la pilló en plena con un indigente.
Se boxearon al compadre
Al ver a su esposa en “situación comprometedora“, Eduardo pensó que la estaban atacando y se lanzó a lo Mortal Kombat contra el indigente. Rompió el parabrisas, abrió la puerta y le sacó la cresta al pobre tipo, que intentó huir, pero terminó reducido a combos. Todo quedó grabado en las cámaras de seguridad.
“Dios me lo pidió”…
Cuando la policía llegó, Sandra explicó que todo fue consentido y que había recibido un “mensaje de Dios” diciéndole que ayudara al indigente… y bueno, eligió un método bastante íntimo de hacerlo. Según ella, en el hombre vio imágenes de su esposo y de Dios.
“Yo solo quería abrazarlo…”
Los medios brasileños filtraron audios donde Sandra detalla que, al ver al indigente, sintió ganas de abrazarlo y decidió buscar un lugar oscuro para “estar juntos”. Hasta le quitó el cigarro y le dijo: “ya no vas a fumar, porque ya estás curado“.
¿Brote psicótico o infidelidad?
Alves insiste en que su esposa tuvo un brote psicótico y que el indigente la manipuló. Mientras tanto, la pareja fue llevada a la comisaría y el caso sigue en investigación. Lo único claro es que esta historia dejó a más de uno con la mandíbula en el suelo.
