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“Le hizo el amor a un rodamiento”: Se cumplen 27 años de la histórica portada de La Cuarta

¡Cómo olvidar esta joyita del periodismo nacional! Hoy se cumplen 27 años desde que La Cuarta inmortalizó en su portada uno de los casos más freak e insólitos que han pasado por la posta central. Un compadre de San Bernardo se puso creativo con la “Manuela Palma” y terminó con la herramienta encajada en un anillo de metal.

“Tengo un problema personal entre las piernas”

Según relató The Clinic, el protagonista de esta historia llegó a la posta central acompañado de un amigo y con la pura cara de urgido. Cuando la enfermera lo atendió, él, con toda la dignidad que le quedaba le dijo : “tengo un problema personal entre las piernas”.

La funcionaria, ya experta en el arte de diagnosticar le dijo “Ah, venéreas. Tiene que ir al Mapocho a sacar número mañana”. Pero al ver que el caballero no se movía y seguía con cara de cordero degollado, se la jugó con otra pregunta.

Fue ahí cuando la verdad salió a la luz y la enfermera confesó que en sus 30 años de servicio jamás le había tocado un caso así.

Un llamado de emergencia baby ♪

Como era de esperarse en este país malaso pal leseo, la noticia se extendió como el “Covín 19”. Llegaron doctores, auxiliares y hasta los bomberos. Uno de los voluntarios contó que les dijeron por la radio: “una persona tiene trabada una extremidad”.

Pensaron que era un brazo, una pata, una oreja… pero no señores. Era el mismísimo manubrio del amor, atrapado en un rodamiento.

El bombero recordó el momento exacto en el que el doctor levantó la sábana: “el tipo tenía el pene metido en un rodamiento y no lo podía sacar. ¡Estaba enorme de inflamado!

¡Traigan el galletero!

Estaba la “mansaca” en la posta. Algunas enfermeras decían “córtenle el miembro nomás a ese degenereque”, mientras otros trataban de ver como sacar el rodamiento sin hacerle más daño al amermelao.

Al final no quedó de otra que traer el galletero. Entre bomberos y traumatólogos, sujetaron el rodamiento, lo regaron con agüita y empezaron a cortar con precisión de maestro.

¡Saltó el rodamiento!

El primer corte no sirvió de nada, así que le hicieron otro por detrás. Tras 40 minutos de pura incertidumbre, el rodamiento saltó en dos partes.

El personal celebró como si Chile hubiera ganado el Mundial y el paciente se fue rapidito, con el miembro a salvo y sin dar ni las gracias.

Un legado imborrable

Después de este manso cacho, los bomberos no quisieron que la hazaña se olvidara. En todos los cuarteles de Santiago dejaron un rodamiento con un cartelito que decía: “en caso de emergencia, llamar a la 7ma compañía”.

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