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Lo iban a crucificar para probar si era Jesús: Pidió protección policial

Eliud Wekesa Simiyu es un líder religioso de la aldea de Lukokhwe, en Kenia, donde es conocido como “Yesu wa Tongaren”, (el Jesús de Tongaren), y afirma que es la reencarnación del mismísimo “Yisus”, y sus seguidores le creen a pie juntillas… Bueno, no todos…

A pesar de que el Jesús de Tongaren es un tipo que quiere el bien para su comunidad, sus prácticas le dejaban dudas a algunos de sus seguidores, tal como Judas las tuvo con el “Jefe”. Y esas dudas se expresaron durante la Semana Santa de 2023 cuando, derechamente, algunos le pidieron “pruebas”. ¡Ver para creer, papito!

¿Es o no es…?

¡Claro, es que no se puede ná llegar y decir ‘yo creo’! Más cuando para pertenecer a la Iglesia “Nueva Jerusalén” no es para nada fácil, con estrictas normas de vestimenta, jerarquía familiar, uso de joyas y cortes de pelo para los machos, además de nada de tecnología… Excepto Eliud, obviamente.

Por todo lo anterior, ese año un grupo de feligreses le pidieron “pruebas de su divinidad” y decidieron que había que cruficarlo… como su antecesor, don Yisus, para que resucitara al tercer día… y probar su divinidad. ¡¿Lógico no?!, mínimo que haga lo mismo que “the rial Jesus”.

¡¡Policíaaa!!

Sin embargo, el Jesús de Tongaren apretó cachete y le pidió ayuda a la policía, porque “temía” por su vida. ¡Claro poh!, ¿imagínenselo con una corona de espinas, o los clavos atravesando sus manos y pies??? No era para nada divino, y se refugió con la poli que, además, lo investigaron por (cómo no) chanchullos de billeturri y otras movidas raras.

En fin, desde esa fecha, no se sabe nada de la Nueva Iglesia de Jerusalén o si se relajaron las estrictas normas para pertenecer al culto y ser salvos… ¿Quiere saber más restricciones? Lea a continuación:

Vestimenta

Restricciones estéticas

Sumisión espiritual

“Vida exterior…”

Estrictamente prohibido usar teléfonos inteligentes, computadoras e internet, un rechazo absoluto del mundo exterior para evitar lo que él se considera “contaminación espiritual”.

Sin embargo, el “perla” sí puede utilizar a los medios de comunicación, las redes sociales, entrevistas externos, que suben a Interneet, para ampliar su fama y defenderse de las acusaciones de posibles fraudes. ¿Qué tal? Yo lo habría crucificado sin asco… O, mejor, le habría pedido que convirtiera el agua en vinito… Tinto en lo posible.

Conozca al Jesús de Tongaren

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