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¿Minipyme?: Fémina “proactiva” cobraba 8 manutenciones por el mismo hijo

¿Ingenio, innovación o fresca de raja…? Una mujer, de 38 primaveras, que necesitaba generar recursos para su pequeño hijo y para el puchero diario, pero ojalá sin trabajar mucho, y que fuera lo más lucrativo posible, para poder hacerse las uñas, las cejas y pagar el Gym, no halló nada mejor que cobrar la manutención a nada menos que ¡8 “presuntos” padres de su retoño!

La “Pyme” la puso una sudafricana avispadita, identificada como Grace Mokoena y también como Nancy Mudau, que craneó la movida que le duró 12 años, donde recibió la “manutención” de 8 asopados, a quienes le vendió la pescá de que eran “el verdadero papurri de su retoño, the one”

Los “generosos” papitos, según la acusación que cayó sobre la “empresaria”, creían a pie juntillos ser el padre exclusivo del menor, y mensualmente se ponían con el billeturri para la crianza del chicoco, sin sospechar que la fémina era más viva que diputada en el Parlamento.

Cómo te fueron a pillar guirguilienta…

De acuerdo con la investigación de las autoridades, el supuesto esquema se habría mantenido gracias a documentos alterados y a una elaborada estrategia de manipulación emocional. Las investigaciones indican que el dinero recibido se habría utilizado para adquirir propiedades, vehículos de alta gama y financiar un negocio propio.

El caso comenzó a desmoronarse cuando dos de los hombres se encontraron por casualidad y descubrieron sorprendentes coincidencias en sus historias, y se pegaron el alcachofazo que les habían pasado gato por liebre… o en, en este caso, una supuesta paternindad, por califas.

ADN copuchento

Una vez descubierta la novedosa Pyme, de inmediato las autoridades ordenaron pruebas genéticas para esclarecer quién cresta es el verdadero papurri, papito papál del cihiquiturr y determinar eventuales responsabilidades penales. La “empresaria” podría enfrentar cargos por fraude, falsificación de documentos y estafa, si los hechos son acreditados ante la justicia.

Mientras tanto, las redes sociales ya bautizaron el episodio como “la startup sentimental más rentable del continente”. La investigación continúa y será la justicia la encargada de determinar qué ocurrió, con quién fue, por cuánto tiempo y cuánta plata agarró la minurri, por más de una década.

Los “papitos corazón”, responsables todos ellos, porque en más de 10 años se pusieron mes a mes con la platita para el chicoco, aunque la “protagonista” se dio la vida del oso su buen tiempo… ¡Mirsh!

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