En la playa, con el sol pegando fuerte a uno le entran ganas de algún vituperio, su “cuchuflí, maní, barquillo” o algún heladito para refrescarse. Pero lo que nadie quiere es un mojito con valor agregado. Un video que se viralizó en redes muestra cómo un vendedor en Coquimbo le da tremendo sorbo al trago antes de pasárselo al cliente, como si le estuviese aplicando un control de calidad improvisado.
Un “testeo” poco higiénico
En la grabación se ve cómo los vendedores preparan las bebidas apoyados en una muralla que, para mala suerte de los turistas, también funciona como baño público. Como si eso no fuera suficiente, uno de los ambulantes toma un sorbo del mojito “pa’ que no se derrame” antes de entregarlo. Porque claro, qué es un poquito de saliva entre desconocidos.
El video surgió luego de una fiscalización por parte de las autoridades municipales de Coquimbo, y fue compartido en sus redes sociales:
Entre la indignación y la risa
El video causó indignación en las redes, pero también desató bromas. Algunos comentaron que el vendedor solo estaba “testeando la calidad” del trago antes de entregarlo y otros sugirieron que al menos debería incluirse en la carta como “mojito con ADN”.
Lo cierto es que la venta ilegal de alcohol en playas ya es parte del paisaje veraniego. Los vendedores ilegales se las ingenian para burlar la fiscalización, la misma que aparece solo cuando los videos son virales. Mientras tanto, la gente sigue comprando, pero cruzando los dedos para que lo único casero en su trago sea la preparación y no “el toque personal” del vendedor.
