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Pepe Mujica pidió que no lo entrevisten más: “Me estoy muriendo…”

La Cibernews - Pepe Mujica se despide

Se apaga la vida de un Rock Star. Pepe Mujica quiere descansar. Y como tal, pidió que no le pidan más entrevistas… “Ya terminó mi cliclo… me estoy muriendo. Palabras fuertes que emitió al semanario Búsqueda, de Uruguay, en su chacra en Rincón del Cerro.

El que fuera presidente de su país ya había contado, en abril de 2024 que se le había declarado un cáncer de esófago. Hoy, a sus 89 años de edad, conversó -quizás por última vez-, con el medio local y, con lágrimas en los ojos, relató que el maldito mal se le extendió al hígado y que no se puede detener su avance.

Se nos va Pepe

“El cáncer en el esófago me está colonizando el hígado. No lo paro con nada. ¿Por qué? Porque soy un anciano y porque tengo dos enfermedades crónicas”, contó al medio, y agregó que “No me cabe ni un tratamiento bioquímico ni una cirugía porque mi cuerpo no lo aguanta”.

Pepe Mujica, ex guerrillero y luego presidente del Uruguay entre 2010 y 2015, sabe que le queda poco tiempo y quiere estar en paz sus últimos días. Casi como un ruego, indica: “Lo que pido es que me dejen tranquilo. Que no me pidan más entrevistas ni nada más. Ya terminó mi ciclo. Sinceramente, me estoy muriendo. El guerrero tiene derecho a su descanso”.

Seguirá en su casa

El ex mandatario tiene ya todo planificado para su partida. Quiere ser enterrado en el jardín de su hogar, al lado de la tumba de su mascota, la perra Manuela, que yace a los pies de un árbol que él mismo plantó en la chacra de Rincón del Cerro, en Montevideo

“Yo me voy a morir acá. Ahí afuera hay un sequoia grandote. Está Manuela enterrada ahí. Estoy haciendo los papeles para que ahí también me entierren a mí. Y ya está”, sentenció el querido hombre, admirado en toda Latinoamérica, humilde, austero, pero firme en sus convicciones.

Así fue el diálogo con Pepe Mujica, quizás el último que le brindará a los medios de comunicación. Así, sencillo, sentado en el living de su casa, el mismo lugar donde recibió y respondió a decenas de entrevistas, de los más prestigiados medios del mundo.

El guerrero quiere descansar

Esta última charla fue tensa, emotiva, “me estoy muriendo”, dijo con sus ojos llenos de lágrimas. A su interlocutor, las palabras de Mujica le provocaron un nudo en la garganta y quedó en silencio, noqueado por la noticia, mientras escuchaba a su entrevistado.

A poca distancia, su esposa, Lucía Topolansky, el amor de su vida, cocinaba sin emitir palabra alguna, sin dudas con el corazón apretado.

La despedida…

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