Sí, como si fuera Netflix o el gimnasio. En Jalisco, México, el diputado Enrique Velázquez González lanzó una propuesta que ha dejado a más de uno con la ceja levantada: matrimonios temporales, con plazos de dos, cinco o diez años, que se renuevan (o no) según cómo ande la relación.
¿El objetivo? Reducir los divorcios que cada año se disparan. Solo en 2023 hubo 160 mil separaciones en México, y el 60% de esas parejas no llevaba ni cinco años casadas. Así que, según Velázquez, mejor tener la opción de revisar el “contrato” antes de firmar para siempre.
Menos drama, más libertad (y menos abogados)

La idea es que, al terminar el plazo acordado, la pareja pueda decidir si quiere renovar, modificar condiciones o simplemente dejar todo ahí, sin necesidad de pasar por engorrosos procesos judiciales. Algo así como un “check-in” emocional, pero legal.
La iniciativa será presentada ante la Comisión de Puntos Constitucionales del Congreso de Jalisco, buscando hacer cambios al Código Civil. Y aunque ya ha generado un debate bien encendido, hay quienes aplauden la propuesta por ofrecer una opción moderna y realista al matrimonio tradicional.
¿Una locura moderna o una solución inteligente?
Velázquez aclara que no quiere banalizar el matrimonio, sino dar herramientas para que las personas se unan con responsabilidad, pero también con libertad. “No se trata de casarse por capricho, sino de asumir compromisos con posibilidad de evaluación”, dijo.
¿Se viene el matrimonio con fecha de vencimiento? ¿Habrá “planes” como en las compañías telefónicas? Por ahora, es solo una propuesta, pero ya está dando de qué hablar. Porque claro, en tiempos donde todo se renueva, ¿por qué no también el amor?