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Ríos atmosféricos: Qué cresta son ¿ah?

A propósito de las últimas lluvias intensas que inundaron la zona centro, en particular la región Metropolitana, resulta pertinente hablar de Rolando Madden y Paul Julian, dos científicos que descubrieron una anomalía climática en el océano Pacífico.

El hallazgo ocurrió en 1971, cuando identificaron un patrón climático que mueve nubes y lluvias hacia el Este desde el Ecuador, la Oscilación Madden-Julian (OMJ). Lo importante para nosotros es que esta oscilación es un factor de predicción muy importante de la aparición a corto y mediano plazo de El Niño y La Niña en los mares del Pacífico.

Eran más que nubes negras

Lo que vimos el fin de semana que despedía enero y le daba la bienvenida a febrero fueron nubes, grandes, negras y amenazantes, pero ellas solo eran el resultado de una gran masa de agua caliente en el Pacífico que llegó desde Australia, que sumado a los amigos Madden y Julian, generaron este tremendo “temporal”, como habríamos dicho hace 30 años atrás.

Esos temporales de los 80 y 90 eran con lluvias que duraban varios días, truenos y relámpagos. Ahora, hablamos de ríos atmosféricos, downburst y microburst, que son ni más ni menos que lluvias repentinas y violentas que descargan una cantidad de agua impresionante en poco tiempo acompañadas ya no solo de truenos y relámpagos sino de rayos, de esos que bajan hasta la tierra y golpean árboles, antenas, casas y personas.

Lo otro importante es que la OMJ recién vista frente a nuestras costas sería de nivel 7 a 8, que anunciaría la futura aparición de El Niño, y más aún, podría ser El Niño Costero.

Por ahora son solo especulaciones y proyecciones, lo importante es que estemos preparados para lo que podría venir este año.

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