El equipo porteño cayó por 3 a 1 ante el Real Madrid, en el Estadio Santiago Bernabéu, por la final de la Copa Intercontinental Sub 20.
Cuando decimos “con todo en contra”, seguramente nos quedamos cortos. Mire:
– Los chilenos sufrieron tres expulsiones. La primera llegó a los 25 minutos y terminaron jugando con apenas ocho futbolistas.
– Obviamente, pésimo arbitraje del polaco Damian Sylwestrzak, que siempre pareció favorecer a los madridistas.
– El arquero de Wanderers, Fabiano Avello, atajó un penal después de una falta que dejó muchas dudas.
– Se jugaron 100 minutos. Sí, 10 de adición.
– Y jugar en el Bernabéu, de visita, con más de 52 mil personas alentando al local, tampoco ayudó mucho a los porteños.
¡Entre muchas más!
La hazaña que no se pudo
El querido “Wanderito” se citó con la historia. El escenario era nada menos que el Santiago Bernabéu.
En la Casa Blanca, el gigante del fútbol europeo recibió a los caturros en la final de la Copa Intercontinental Sub 20.
Y Wanderers estuvo ahí.
A los 29 minutos, Daniel Yáñez ejecutó un tiro libre que terminó rompiendo el cero para el lamento del equipo de Valparaíso.
Pero los porteños no se entregaron.
Tras el descanso, Christian Silva peleó una pelota, se quedó con ella y definió con categoría ante la salida del arquero Navarro. El oriundo de Casablanca, goleador de la Libertadores Sub 20, no falló en la primera que tuvo y desató la algarabía en Chile y, especialmente, en la Quinta Región.
Wanderers, con un hombre menos, acababa de empatarle al Real Madrid en el Bernabéu.
Y todavía quedaba partido.
A los 81 minutos, Fran Santamaría puso nuevamente en ventaja a los merengues. Fue un golpe durísimo para las ilusiones porteñas.
Pero faltaba más.
Wanderers terminó con apenas ocho jugadores en cancha y, en una de las últimas jugadas, Roberto Martín marcó el tercero a los 98 minutos.
Ahí se terminó la hazaña.
Aplausos a jugadores e hinchas
La garra, el orgullo y el amor propio que mostraron los jugadores solo son comparables con la incondicionalidad de sus hinchas.
Miles de caturros llegaron hasta Madrid para acompañar al equipo en una noche que quedará en la historia del club.
Y mientras en el Bernabéu se escuchaba el festejo madridista, en Valparaíso y en distintos puntos de Chile otros miles seguían el partido con el corazón en la mano.
No hubo copa.
Pero hubo pelea hasta el final.
Enojo de la directiva caturra
La molestia también quedó expresada en las redes sociales oficiales del club.
Wanderers publicó en X:
“No nos conformemos con nada. ¡Queremos hacerlo todo! Es difícil aceptar una derrota condicionada por terceros, pero todos los wanderinos y wanderinas del mundo estamos orgullosos de ustedes. Demostraron garra, sangre y pasión”.
