Una nueva tendencia en la hora del té ha dejado a muchos con el estómago revuelto, pero no por la comida: un restaurante en la provincia de Shanxi, China, ofrece abrazar cachorros de león como parte de su “experiencia gastronómica”. Sí, leíste bien. Entre los cuatro platos del menú, los clientes también pueden acunar leoncitos como si fueran bebés.
Las imágenes compartidas en redes como WeChat y Weibo muestran a comensales posando felices con los pequeños felinos, pero el supuesto “encanto” de la propuesta no ha pasado desapercibido. De hecho, ha encendido la alarma entre defensores de animales, veterinarios y usuarios que no ven con buenos ojos esta mezcla entre zoológico improvisado y restaurante temático.
¿Ternura o maltrato encubierto?
Aunque la idea ha sido publicitada como una “experiencia única”, las críticas no han tardado en llegar: la legalidad y el bienestar de los animales están en entredicho. Muchos usuarios de redes sociales han calificado la práctica como “explotación disfrazada de ternura”, exigiendo el fin de este tipo de espectáculos.
Este episodio se suma a otras polémicas similares, como el caso reciente de un hotel en Chongqing que ofrecía un servicio de “despertador” con pandas rojos subiendo a la cama de los huéspedes. También fue duramente criticado y terminó siendo investigado por las autoridades.
La pregunta es simple: ¿dónde está el límite?
Los leones no son mascotas ni juguetes, y aunque el momento pueda parecer adorable, el estrés, la manipulación y el entorno artificial afectan directamente el desarrollo de estos animales.
Así que antes de pagar por una selfie con un cachorro salvaje, tal vez sea mejor apoyar experiencias que respeten a la fauna en su hábitat natural. Porque no todo lo “cuqui” es ético.
