“Aperrada porfía”: El santuario que volvió a pararse tras perder 27 animalitos en un incendio

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En Ninhue, Catalina Echeñique y su pareja, Gabriel, tienen 69 perros bajo su cuidado. Son animales rescatados que encontraron lugar en Aperrando El Peral, un santuario que ya había debido enfrentar su peor golpe.

Un incendio provocó la muerte de 27 animales en el recinto, según un reportaje de BioBioChile, tras lo cual vino la reconstrucción: levantar nuevamente el espacio y continuar recibiendo perros, pese a una pérdida que pudo cerrar la historia para siempre.

Perros tatitas y solos

Pero el santuario siguió. Allí viven perros enfermos, viejos y abandonados, tres condiciones que suelen volver más difícil encontrarles una familia. No se trata solamente de acumular rescates: cada nuevo ingreso suma alimentación, limpieza y cuidados durante un tiempo que puede ser largo.

La cifra actual permite dimensionar el desafío. Sesenta y nueve perros equivalen a sesenta y nueve rutinas distintas, con necesidades que cambian según la edad y el estado de cada animal. Catalina y Gabriel se encargan de atenderlos diariamente, de acuerdo con el medio local.

Aperrando El Peral no volvió a levantarse para quedar igual que antes del incendio. Hoy alberga a más del doble de animales que los fallecidos en aquella emergencia, aunque esa comparación no convierte la tragedia en una cuenta saldada. Muestra, más bien, cuánto creció la responsabilidad después de comenzar otra vez.

La reconstrucción física fue solo una parte. Mantener un santuario de este tamaño obliga a sostener el trabajo cuando se apagan las campañas, las publicaciones dejan de circular y la emergencia ya no ocupa titulares. En Ninhue, la historia continúa todos los días con 69 perros que dependen de que esa segunda oportunidad no vuelva a venirse abajo.

Si quiere ayudar a esta aperrada pareja, llámelos al 945743498… ¡No los abandone…!

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