Un botón, sólo un botón cuando un esposo sufre un bochorno o una dificultad, y su esposa lo acompaña… ¡¡¡No lo ayuda, no lo ayuda!!!
Se ríe, a mandíbula batiente, con la “guata” apretá, se hace pipí, mientras el maridito no puede librarse de su contingencia… ¡Aayyy Señor!
