¿Cacheteo al aire libre? Ojo con el “cruising” en el Cerro San Cristóbal

207 vistas
3 minutos de lectura

Encuentros sexuales en sectores aislados del Cerro San Cristóbal han generado preocupación entre vecinos, guardaparques y equipos de seguridad del Parque Metropolitano de Santiago, en tanto que las autoridades pitearon que determinadas conductas pueden constituir un delito y derivar en detenciones. Así es que tenga cuidado si quiere ahorrarse el telo y lo pillan gritando “Viva Chile”, detrás de las matas.

Cacheteo grupal

Desde hace un tiempo, se han detectado grupos de hasta diez personas reunidos en sectores apartados del cerro, según señalaron desde la Subcomisaría Providencia Sur, aparntemente en sesiones de cacheteo grupal.

Guardias del Parque Metropolitano también han encontrado de manera habitual restos de preservativos y pañuelos desechables en zonas aisladas del recinto, que cuenta con cerca de 700 hectáreas, cubierta de “rincones cacheteros”.

La situación ha llamado la atención de quienes tienen a su cargo la seguridad del parque, porque se trata de un lugar utilizado diariamente por familias, deportistas, turistas y visitantes, a los que ahora se suman los “amantes” de la naturaleza… pero detrás de las matas.

Se llama “cruising”

La práctica es conocida como cruising y consiste en la búsqueda de encuentros sexuales casuales con personas conocidas o desconocidas, generalmente en espacios públicos o lugares de acceso público.

En honor a la verdad, es sabido que algunos sectores del Cerro San Cristóbal y del Parque Metropolitano se utilizan ocasionalmente para el “delicioso”, pero hasta ahora no se había conocido públicamente de estas prácticas grupales.

El cacheteo en tiempos de las app’s

Con el desarrollo de internet y las aplicaciones de citas, la forma de establecer estos contactos también cambió. Actualmente, existen plataformas y foros en línea que permiten a los usuarios comunicarse y coordinar reuniones.

El llamado es claro: respete para ser respetado

La reiteración de estos episodios mantiene la atención de los equipos encargados de la seguridad del Cerro San Cristóbal, especialmente por tratarse de un espacio público donde diariamente circulan personas de todas las edades.

Además de las eventuales consecuencias legales que podrían enfrentar quienes realicen conductas sancionadas por la legislación, las autoridades buscan evitar que sectores del parque sean utilizados para actividades que puedan afectar a otros visitantes o generar riesgos para el entorno.

Así es que ya sabe. Si va al cerro y ve a algunos “a poto pelado” haciendo de las suyas, no se meta en problemas: chupetée de una la situación a las autoridades, por cochinos y amarretes…

Y, por si acaso, recuérdeles a los Adanes y Evas que la Virgencita está allá arriba, mirando tooodo lo que pasa en su entorno…

Deja un comentario