Christa Pike, condenada por asesinato, burló a la muerte en su ejecución

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La mujer sobrevivió tras recibir dos dosis de pentobarbital, el fármaco utilizado en la inyección letal, según informaron sus abogados. Pike fue trasladada a un hospital, donde permanece recibiendo atención médica.

Horas antes, Pike había conseguido aplazar su ejecución. Un tribunal federal había suspendido temporalmente el procedimiento para estudiar un recurso relacionado con los abusos sexuales que sufrió durante su infancia y que, según su defensa, no fueron considerados adecuadamente por el jurado al momento de condenarla a muerte.

La suspensión duró varias horas, pero finalmente el Tribunal Supremo de Estados Unidos autorizó a Tennessee a seguir adelante con la ejecución. Las juezas Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson votaron en contra.

La ejecución de Pike debía convertirla en la primera mujer ejecutada por Tennessee en más de 200 años. Sin embargo, después de recibir las dos dosis de pentobarbital, continuó con vida y fue trasladada en una ambulancia a un centro médico fuera de la prisión.

El crimen que la condenó

La joven a la que Pike asesinó se llamaba Colleen Slemmer. Tenía 19 años y era su compañera en el Job Corps de Knoxville, un centro de formación profesional en Tennessee. La Fiscalía sostuvo que el crimen estuvo relacionado con los celos de Pike hacia Slemmer, a quien acusaba de intentar acercarse a su novio, Tadaryl Shipp.

La noche del 12 de enero de 1995, Colleen salió del centro junto a Pike, Shipp y otra alumna, Shadolla Peterson. Los cuatro llegaron a una zona apartada del campus. Allí, Pike atacó a Slemmer y Shipp participó en la agresión, ayudando a sujetarla cuando intentó escapar.

Pike fue condenada por asesinato premeditado en primer grado y conspiración para cometer asesinato. Durante el ataque, utilizó un cúter para marcar una estrella de cinco puntas en el pecho de la víctima, un elemento que posteriormente quedó asociado a la cobertura mediática del caso y al llamado “pánico satánico” que se extendió por Estados Unidos durante aquellos años.

Shipp tenía 17 años al momento del crimen, por lo que no podía recibir la pena de muerte. Fue condenado a cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional.

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