Cilia Flores, “Cilita”, es la mente poderosa detrás de Nicolás Maduro. Así la describen muchos analistas políticos.
Tiene 69 años, es abogada especialista en derecho laboral y penal. Nació en Tinaquillo, pero se crió en un barrio obrero de Caracas. En 1990 comenzó a ser parte del movimiento de Chávez y con el tiempo se convirtió en una figura clave.
En la década del 90 fue cuando conoció a Maduro. Fue líder de la Asamblea Nacional, diputada en dos oportunidades y presidenta del Parlamento. Durante ese tiempo habría instalado a más de 40 familiares en puestos del gobierno, a lo que ha declarado sentirse muy orgullosa de la parentela porque aseguró que estaban en esos cargos por mérito propio.
La primera combatiente
Tras 20 años de relación con Nicolás Maduro, se casaron en 2013, durante el primer año de mandato como presidente.
Lo de primera dama no les hacía mucha gracia, así que decidieron hablar de la “primera combatiente“. Así ocupó un lugar bastante más secundario al que tuvo en su vida profesional, pero muchos la reconocen como el cerebro en la creación de las estrategias políticas del gobierno.
Esa participación clave en las decisiones serían las que hoy la tienen bajo custodia en suelo estadounidense, porque los gringos la acusan de haber participado, colaborado y negociado con narcotraficantes, uno de los tantos cargos que le aplican a Maduro.
