El mercado en el Monumental anda movido. Tras la partida de Vicente Pizarro, el entrenador Fernando Ortiz y la dirigencia de Colo Colo pusieron el foco en reforzar el mediocampo; un sector que ha perdido control y creatividad en lo que va de la temporada.
En este contexto, el nombre de dos mediocampistas emergen como principal candidatos a convertirse en el ¿último? refuerzo de los albos para este 2026: Pablo Ruíz y Álvaro Madrid.
¿Quiénes son?
Pablo Ruíz: argentino-chileno de 28 años, cuyo pase pertenece al Real Salt Lake de la MLS, tiene avanzadas gestiones para llegar a préstamo con opción de compra. La negociación incluye detalles deportivos y económicos que podrían agilizar su llegada.
Álvaro Madrid: de 30 años, capitán de Everton de Viña del Mar, aparece como la opción más sólida para muchos hinchas y especialistas locales. Madrid no solo conoce el fútbol chileno a la perfección, sino que ya fue seguido de cerca por Universidad de Chile y Universidad Católica en temporadas anteriores.
De hecho, ambos gigantes universitarios exploraron su llegada en 2024, La U en noviembre y la UC posteriormente, aunque terminaron frenados por un valor de transferencia elevado (alrededor de 800 mil dólares por su carta).
Esa barrera ahora bajó considerablemente, lo que abre la puerta para que Colo Colo se quede con el volante.
El dinero y la táctica
La negociación con Everton no contempla un préstamo, los “ruleteros” solo dejarían partir a Madrid si se paga su cláusula de rescisión. La buena noticia para los albos es que, según distintos medios, ese monto bajaría hasta unos USD 200.000, acercándose a la realidad económica del cacique.
La decisión final, aseguran desde Macul, sería tomada este mismo lunes en una reunión de directorio donde determinarían si el refuerzo será Ruíz o Madrid.
Mediocampo es prioridad
La salida de Pizarro dejó un vacío tanto en la creación como en la transición de Colo Colo. Con mediocampistas como Alarcón, Vidal y Méndez, el equipo tiene músculo y experiencia, pero le falta ese operador de juego, el “cerebro” que conecte con el ataque, y que Pizarro aportaba en su momento.
Por eso la definición de este fichaje no solo será una decisión económica, sino también táctica, un volante distinto, más creativo, podría ayudar al equipo a recuperar presencia en el balón y darle aire a una construcción que mostró algunos altibajos en la primera fecha del torneo.
