Ícono del sitio La Cibernews

Construirán cárcel en el desierto, lejos de los centros urbanos

El Gobierno presentó el proyecto del Complejo Penitenciario “El Arenal”, una cárcel que se levantará a 40 km de Copiapó, en pleno desierto de Atacama, considerado el más árido del mundo, donde irán a dar los malandras más malos que el natre.

La idea es aumentar la capacidad del sistema carcelario chileno y aliviar la presión de los recintos actuales, que ya están al límite. El lugar fue elegido por su aislamiento natural y espacio casi infinito donde no moleste a nadie.

Caleta de servicios

La obra, con una inversión que bordea los 300–324 millones de dólares, tendrá unos 76.000 m² construidos para albergar hasta 2.160 personas privadas de libertad en 15 módulos distintos. Además, contará con servicios de alimentación, salud penal, talleres industriales y actividades recreativas pensando también en la reinserción social.

“El Arenal” también contempla espacio para unos 600 gendarmes y sus labores, buscando mejores condiciones de trabajo y dotación para enfrentar la creciente demanda penitenciaria. El proyecto fue adjudicado a Constructora San José, que iniciaría obras en 2028 con una meta de operación en 2031, bajo concesión por 20 años.

Más presos que celdas

Cifras oficiales y estudios previos advierten que la población penal supera ampliamente la capacidad actual de los recintos en todo el país. Especialistas han señalado que emplazar una cárcel en el desierto puede resolver espacio, pero no necesariamente las causas de fondo del problema.

Salir de la versión móvil