Frente a Plaza Baquedano, justo en el punto donde Santiago se divide entre oriente y poniente, la inconfundible torre Telefónica cambia de dueño, tras casi 30 años de historia. Telefónica Chile concretó su venta a Millicom y la francesa NJJ por cerca de US$1.215 millones, cerrando una etapa que marcó a fuego la modernidad de los años 90.
Un edificio que fue futuro
En los 90, esta torre no solo fue el edificio más alto de Chile. Fue una promesa de progreso. Con su forma de teléfono celular de la época, se volvió postal urbana y símbolo del país que quería conectarse con el mundo. Allí se grabaron videoclips, comerciales y campañas que hoy viven en la memoria colectiva.
La idea de vender surgió en 2018, pero el estallido social y la pandemia pusieron la operación en pausa. Mientras tanto, el edificio siguió mirando la ciudad cambiar. Con 29 años de antigüedad, esta torre corporativa, contemporánea y cargada de historias, finalmente cambia de manos.
Quién compra y por qué importa
El acuerdo fue sellado por Millicom, multinacional de telecomunicaciones de origen luxemburgués, conocida en la región como Tigo, junto a NJJ Holding. Millicom opera en Bolivia, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y Paraguay, reforzando su apuesta regional.
Xavier Niel entra en escena
Detrás de NJJ está Xavier Niel, magnate francés y fundador de Iliad, famoso por sacudir mercados con modelos disruptivos y precios bajos. Su llegada a Chile no es casual. Marca el repliegue de Telefónica tras más de tres décadas y reordena el tablero de las telecomunicaciones, recordando que la historia no se termina, solo cambia de operador.
