Día de furia 2: dejó la mansa grande “otra vez” en el aeropuerto

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Si piensa que el aeropuerto de Santiago es solo para vuelos y despedidas con lloriqueos, se equivoca. El pasado viernes 21, un ciudadano haitiano protagonizó su segundo día de furia en el terminal aéreo, dejando un rastro de vidrios rotos, pantallas “hechas mierrr…” y guardias con cara de juguete.

No es la primera vez que el compadre arma la grande en el aeropuerto. En agosto de 2024, ya había causado destrozos en el mismo lugar después de enterarse de que una agencia online lo hizo leso con el pasaje.

En esa ocasión, sacó un martillo y le dio como caja a las pantallas del check-in, dejando a todo el mundo con cara de “y a éste qué bicho le picó”.

Ataque 2.0

Parece que al compa le quedó gustando la adrenalina porque este viernes volvió al ataque. Testigos cuentan que llegó con un megáfono a reclamar (aunque nadie cachó bien qué decía) y luego sacó su fiel martillo para romper todo a su paso: pantallas, puertas de acceso y hasta los vidrios de un restaurante lleno de gente.

Pa qué decir los momentos de angustia que vivieron los pasajeros que a esa hora buscaban sus vuelos o la “familia Miranda” (que nunca falta) que fueron a despedir o a recibir a sus amiguis, parientes o a quien cresta sea, y se encontraron el pastelito, rompiendo todo.

Cero empatía

El ciudadano haitiano lo único que quería era echarse a volar para sus país, a ver a sus “papitos”, pero los funcionario que lo atendiendo, al decir de un testigo, habrían mostrado “cero” empatía con el pasajero, porque no le querían dar ni la hora argumentando que “no le entiendo nada”.

Es más, según publica el web Biobio radio, la razón por la que no pescaban al compadre sería porque no tenía pasaporte, y de esta manera “no le podían vender un pasaje”, a pesar de que vuelos directos a su país no había en varios meses.

En tanto, frustrado al no poder salir de Chilito, el protagonista se quiso hacer notar y megáfono en mano se puso a alegar, pero en creolé (idioma de Haití) y en español, alegano que, para traerlos, no hubo problemas, y que ahora, que se quiere virar de la Fotocopia Feliz del Edén, “no lo dejan”. Así, nadie.

La PDI terminó interviniendo después de varios minutos de caos, porque los guardias del lugar, al parecer, decidieron aplicar el “si no miro y no hago nada, quizás se calme”

Video de @tiochipa en instagram

Lo más pa’ la risa es que este compa tenía prohibido acercarse al aeropuerto después de su primera detención. O sea, no solo rompió las pantallas, sino que también las reglas. Ahora queda ver qué medidas se toman para que no se repita un ataque así.

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