El “Avión del Juicio Final” y el choque en Washington: ¿coincidencia o algo más?

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El pasado 29 de enero quedó la grande cuando un avión con pasajeros y un helicóptero militar chocaron en Washington dejando 67 fallecidos. Todo ocurrió cuando el vuelo 5342 de PSA Airlines intentaba aterrizar en el Aeropuerto Reagan y fue embestido por un Black Hawk del ejército que terminó cayendo en el río Potomac.

Desde el minuto uno, la tragedia dejó cachudos a muchos: ¿Por qué el helicóptero ignoró las advertencias de control de vuelo y no esquivó el avión? ¿Error humano o algo más turbio?

Avión del Juicio Final cerca del accidente…

Por si la cosa no era lo suficientemente extraña, ahora se sabe que en la zona del accidente estaba el Boeing E-4B Nightwatch, conocido como el “Avión del Juicio Final”. Este avión es un centro de comando volador diseñado para operar, incluso, en caso de un ataque nuclear.

Disposición del Súper Avión:

El Nightwatch es una especie de búnker con una alta tecnología y solo hay 4 en el mundo. Y ojo, pestaña y ceja, porque cuando éste despega, no es porque su piloto quiso salir a dar una vuelta.

¿Plan ultra secreto?

Los copuchentos de siempre, pero sin base sólida, pitearon que el Black Hawk que chocó formaba parte de una unidad de élite encargada de evacuar funcionarios en caso de una crisis nacional. Esto bajo los protocolos de “continuidad de gobierno”, diseñado para proteger al presidente de EE.UU y al Secretario de Defensa en caso de que quede una cag… tan grande, que hay que protegerlos.

Pero aquí viene lo raro: el Secretario de Defensa, Pete Hegseth, no estaba viajando ese día. De hecho, estaba en Washington en reuniones con altos mandos del Ejército. Entonces, si no había motivo oficial, ¿por qué cresta este avión estaba en la zona del accidente?

Trump y sus dudas sobre el Black Hawk

El presidente Donald Trump también metió su cuchara y dijo que el helicóptero estaba volando demasiado alto. Según él, rompió el limite de los 200 pies de altura sobre el Potomac, lo que no es “muy difícil de entender”.

Hay que explicar que este tipo de aeronaves tiene prohibición de volar más allá de los 200 pies (poco más de 60 metros de altura), en la zona del famoso río, por lo que al presi, con peinado de parrón gringo, lo dejó con la tremenda cara de pregunta.

También, los videos del accidente muestran que el Black Hawk tuvo tiempo para desviarse… pero no lo hizo.

¿Casualidad, error o algo más grande? Saque sus propias conclusiones.

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