El viernes 5 de noviemebre se vivió un momento digno de memes y milagros. En pleno desfile de fe hacia Lo Vásquez apareció un peregrino bastante particular: su mascota, un perro, acomodado sobre sus hombros como si fuera mochila VIP.
Según contó el dueño del “perro-loro peregrino”, el can está tan entrenado en estas rutas de fe. “Ya está acostumbrado a andar aquí”. Dijo que desde pequeño lo adiestró para que no se perdiera entre la marea humana.
Mientras cientos de miles llegaban al santuario para cumplir mandas, rezos y promesas, como todos los años en la masiva peregrinación al Santuario de Lo Vásquez, ubicad a un costado de la Ruta 68, y a 70 kilómetros de la capital del reino.
Perrito de fe
Allí estuvo el perrito, erguido, orgulloso, probablemente pensando: “yo también vine a dejar mis huesos… digo, saludos”, a modo de penitencia. La imagen, más tierna que dramática, generó risas, asombro y más de un “awwwww” en redes sociales.
Porque ya saben: en estas fiestas religiosas puede que vayan con velas, crucifijos y promesas… pero este año un penitente llevó a su perro en hombros, como si fuera parte del grupo de feligreses. Y ojo, que en esos empujones multitudinarios, eso puede ser la diferencia entre un perro perdido y un perro santo.
En fin… Mientras el resto se desplazaba de rodillas, con bolsas de víveres o ilusiones, este peludo viajó en first class. Y si alguien se pregunta por qué: bueno, en Lo Vásquez manda la fe… y la mascotería manda cariño.
