Puede parecer absurdo, incluso loco, pero ocurrió en una pequeña granja del noroeste de Alemania. Michael Stücke, de 52 años, convirtió el duelo por la muerte de su marido Jochen en un proyecto inédito a nivel mundial: un santuario que protege a ovejas rechazadas por no reproducirse, ubicado en Löhne, Westfalia, activo desde 2022 y hoy convertido en una plataforma de activismo contra la discriminación LGTBI.
Hace una semana, el funeral de Jochen confirmó el alcance de esta historia. Más de 250 personas llegaron hasta un lugar apartado del circuito urbano. “En todas partes se hablaba de cómo lograron que una pequeña granja alemana se conociera en todo el mundo”, recuerda Nadia Leytes, amiga cercana y socia del proyecto.
Machos en duda…
Tras la ausencia de su compañero, Stücke decidió seguir adelante. Bajo el nombre de Rainbow Wool, el proyecto rescata carneros que no cumplen fines reproductivos y los protege de un destino habitual en la industria ganadera. Estudios han observado que hasta un 8% de los carneros machos se orienta hacia otros machos, una realidad históricamente castigada en el mundo agrícola.
La lana de estas ovejas se transformó en un símbolo político y cultural. A través de ella, el colectivo busca visibilizar la diversidad y denunciar prejuicios que persisten tanto en el campo como fuera de él. “Mi corazón late por los débiles y los oprimidos”, afirmó Stücke a The Guardian, recordando que él mismo ha vivido la discriminación en entornos rurales.
De Westfalia a Nueva York
El proyecto dio un salto internacional cuando Michael Schmidt, estilista de Madonna y Cher, organizó un desfile en Nueva York utilizando lana de Rainbow Wool. Así, un granjero de Westfalia y un diseñador de Los Ángeles quedaron unidos por una misma causa, en una historia que comenzó, curiosamente, con dos pingüinos gays llamados Skipper y Ping. Pero eso es otra historia…
