El home office -o trabajo remoto-, deja de marcar pauta en Hispanoamérica y la oficina vuelve a tomar posición. Un informe de WeWork y Michael Page muestra que en 2026 el trabajo presencial alcanza al 48% de los trabajadores, en medio de ajustes empresariales que reordenan cómo y desde dónde se trabaja.
Trabajar remoto, cae
El cambio queda en números. En 2023, el presencial llegaba al 16%, hoy casi se triplica. El modelo híbrido concentra un 35%, mientras el remoto total cae a un 9%, quedando en un margen reducido dentro del mercado laboral.
El sistema mixto se instala como punto intermedio. Un 54% de los trabajadores opta por combinar casa y oficina, una fórmula que se expande mientras las empresas adaptan sus espacios y dinámicas internas.
Punto clave
La flexibilidad no desaparece del tablero. Un 31% no considera empleos sin opción remota, lo que mantiene activa la presión por esquemas más adaptables dentro de las organizaciones.
El escenario laboral se mueve hacia formatos presenciales y combinados, con el teletrabajo total en retroceso y nuevas reglas que redistribuyen la jornada entre la casa y la oficina.
