Desde tiempos inmemoriales, la humanidad se ha preguntado a qué distancia se encuentran las estrellas. Y para esto, las supernovas han sido la carta mágica, la velita que enciende el camino para medir el universo, así que ojito con este reciente estudio.
Te vas a ir pa’ atrás
Utilizando la Instalación Transitoria Zwicky (ZTF), los investigadores han descubierto nada más y nada menos que 4.000 supernovas que no se comportan como el resto. Resulta que estas explosiones estelares, que se suponía seguían un patrón fijo, muestran una aleatoriedad que tira al tacho todo lo que sabíamos sobre la medición de distancias en el espacio.
Este hallazgo abre las puertas a nuevas interrogantes sobre la materia oscura y la expansión del universo. ¡Esa onda!
El Universo en modo porfiado
Hasta ahora, se creía que la explosión de las enanas blancas al final de su vida era algo estándar, con una luminosidad predecible, que servía de referencia para calcular distancias entre cuerpos celestes. Sin embargo, la diversidad encontrada en estos 4.000 eventos pone en jaque este método.
Una de las principales investigadoras del estudio, la profesora Kate Maguire, sostuvo que:
“La diversidad de formas en que las estrellas enanas blancas pueden explotar es mucho mayor de lo que se esperaba anteriormente, lo que resulta en explosiones que van desde ser tan débiles que apenas son visibles hasta otras que son lo suficientemente brillantes como para verlas durante muchos meses o años después”, explicó la especialista.
Desafío galáctico
Este descubrimiento no solo desafía las fórmulas clásicas, sino que nos invita a reflexionar sobre la manera en que consideramos las reglas. De un día para otro la ciencia nos cuenta algo nuevo y toca replantearnos todo lo que ya sabemos.
¿Qué otras sorpresas nos deparará el universo?
