Un caso digno de estudio clínico fue el que se vivió en Lima, donde una mujer que discutía con su pareja no encontró nada mejor que impedir el avance de un carro de Bomberos, sin que hasta ahora sepamos qué cresta le hizo su supuesta pareja, para tomar tan bruta decisión.
El caso es que el móvil de Emergencias avanzaba por la avenida Primavera, en Santiago del Surco, en la capital perucha, cuando de pronto debió detener su urgente marcha, porque se le cruzó una fémina, con evidentes problemas de triglicéridos e hígado graso, que discutía con su man, pero frente a la pesada máquina.
¡Sal de ahí…!
Y era tan potente la pelea, que la susodicha no encontró nada mejor que sentarse en el amplio parachoques del vehículo, con una pierna estirada y la otra apoyada en el suelo, y con una sonrisa en los labios, negarse a salir, aun cuando los bomberos, chicos buenos, le pedían con buenas palabras que se quitara.
Sin embargo, la mujer, a la que no se le entendía nada por el ruido de vehículos, pitazos, gritos y exigencias de que dejara trabajar a los “caballeros del fuego”, no se hacía problemas, aunque todo Lima se le vino encima, y seguía ignorando la labor bomberil, hasta que su supuesta pareja, al parecer, le devolviera el teléfono.
Ni un “paco”
La situación se prolongó por varios minutos, con unos bomberos al borde de un ataque de nervios, y la mujer -de seguro con un ataque de “exceso de materia grasa”, pero en el mate-, que no se quiso mover de su “cómoda posición” en el parachoques del vehículo.
Hasta el momento que se corta el registro audiovisual ningún policía peruco se hizo presente, nadie la empujó, nadie la violentó, así que suponemos que se debe haber cansado de fregar la pita a los pobres servidores públicos, en una actitud absolutamente reprochable y que RR.SS. se lo hicieron saber.
Anda hacerlo en Chilito…
Actitudes como ésta es la que uno hace apreciar las instituciones y el comportamiento de los chilenurris que, de seguro si algo así se atrevieran a hacer, la patá en la raj… vuela, los carabineros llegan rápido y lo invitan al cuartel para darle, y no consejos…
En todo caso, tampoco sabemos si los Bomberos alcanzaron a llegar al presunto incendio al que se dirigían, donde la familia Quispe esperemos que no hayan perdido su casa, por la falta de los bomberos, a las que los “atajó” una fémina despechada, que hasta la pareja la negó.
Así no más pé.
Mira a la aturdía aquí
