¿Nos falta corazón? Chile país de las guaguas abandonadas

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Cada cierto tiempo, un recién nacido es dejado en un hospital sin que nadie lo reclame. Para este 2025, la cifra superó las 400 guaguas abandonadas en el país, según información obtenida por The Clinic. Sí, leíste bien. Cuatrocientas. Más que las calorías de un completo.

Cuando esto pasa, los Juzgados de Familia tienen tres opciones: mandarlos con un familiar, asignarlos a una familia de acogida o derivarlos a un hogar del Estado. Cómo si los hogares estuvieran vacíos esperando con cunas de oro.

Amor con fecha de vencimiento

Carmen (nombre ficticio) sabe lo que es encariñarse y luego tener que decir adiós. Lleva un año y tres meses cuidando una guagua que llegó a su casa con solo 45 días de vida.

No es su primera experiencia: antes tuvo a otra menor por dos años y medio, hasta que el tribunal decidió su destino. El golpe fue fuerte, y le tomó un buen tiempo atreverse a acoger a otro menor.

El psiquiatra Eduardo Jaar le dijo a The Clinic que las familias de acogida deberían recibir apoyo psicológico, pero en Chile eso no existe. ¿Y en el resto del mundo? Tampoco. Al parecer la única terapia disponible es sufrir en silencio.

Carmen sabe que la separación será dura. “Por mi que se fuera lo antes posible“, dice “mientras más grandes, más difícil cortar el vínculo”.

Hogares y hospitales repletos

Cómo si fuera poco, los hogares están saturados. Algunos fueron diseñados para 15 niños, pero a la fuerza le meten 18.

Cecilia Rodríguez, directora ejecutiva de la Fundación Abrázame, explicó a The Clinic que las cuidadoras en residencias suelen hacerse cargo de cinco guaguas cada una. Se supone que pronto cambiarán las reglas para que sean tres por cuidadoras, pero aún así “no va a ser suficiente“.

Para más remate, los hospitales también están colapsados. Algunos han tenido que mandar guaguas a otros recintos de menor complejidad solo para liberar espacio. Como si fueran pacientes en lista de espera y no recién nacidos en el lugar.

La ayuda con suerte es puro pañal y leche

Pa´ que no digan que el estado no ayuda, a las familias de acogida se les entrega alrededor de $134 mil al mes. En algunos casos, les pasan Gift Cards de $200 mil para pañales, comida y artículos de aseo. Y para los prematuros, también les mandan su lechecita especial.

Carmen, que no se imagina sin seguir acogiendo guaguas, la tiene clara: “mientras me de la fuerza, espero seguir haciéndolo”. Pero sabe que cuando le toca despedirse, es ella quien tendrá que buscar ayuda para sanar.

Y así seguimos: con bebés sin familia, hogares colapsados y soluciones a medias. Porque en Chile, parece que el corazón es grande solo cuando está la Teletón.

(Información obtenida de un reportaje publicado en The Clinic)

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