El drama de un hombre en Villamar en la comuna de Penco, que lamentablemente el mismo día en el que había terminado la construcción de su casa, la perdió a causa de los incendios que afectaron gravemente al sur de Chile.
David Salazar había terminado de construir su casa en el sector más alto de Miramar, en la altura en el cerro “Rahue”, donde la ayuda en esa zona tomó al menos 24 horas en llegar.
El dueño de casa (David) se refirió al complejo panorama que atraviesa. “En rigor tenemos que levantarnos.Tenemos que salir adelante. No nos queda de otra, no podemos esperar nada más poh'”.
“Es una casa que en 10 años logramos; ampliarla, terminarla ese mismo día (sábado) con los maestros. En la noche ya estaba todo quemado, alcance a ponerle cortina a una pieza y ya después nada más, a salir y que se perdiera todo nomás”, expresó el afectado.
“Se suponía que el miércoles o jueves, íbamos a estar haciendo un almuercito’ o algo para inaugurarla con los maestros. Estaban todos invitados,pero se perdió y ahora hay que levantarse, recuperarla, no podemos esperar a que venga alguien a decirnos “oiga, aquí tiene algo”.
Cero ayuda externa
El dueño de la casa quemada aclaró que no le ha llegado ninguna ayuda estatal ni externa, explicando que solo ha obtenido ayuda de sus familiares.
“Con pura ayuda de familia. Mi cuñado que vino desde Tomé, los jefes de mi señora, que se han portado bien, mis jefes y todo el alrededor un 7″.
Igual a como estaba
Hasta ahora, todo lo que ha logrado avanzar ha sido con recursos propios y con la venta de completos de su esposa y familiares en Tomé, iniciativa que comenzaron para reunir fondos que les permitieran volver a tener su hogar.
“La idea es hacerla igualito para poderla disfrutar, sino queda de otra. Se necesita madera, Zinc, clavos. Ahora, está listo el radier y hay que dejarlo reposar unos días para que fragüe bien y ya el lunes empezar a construir”.
“Hay que ver de dónde saldrá todo ahora. Esto es día a día. Un día se hace una estatua, al otro día hay que recolectar para después parar“.
“Hay que salir adelante, nos caímos una vez, nos paramos tres, nos caímos otra, nos paramos cuatro”,
Pese a la magnitud de la pérdida, David Salazar no baja los brazos y se aferra a la fuerza familiar para volver a empezar desde cero.
