Cerca de las mil hectáreas ya se quemaron en el incendio que afecta a las laderas de los cerros en los alrededores de San Carlos de Apoquindo, siniestro en el que trabajan más de 15 Compañías de Bomberos, Brigadas de la CONAF, así como helicópteros que desparraman agüita.
Las llamas se habrían iniciado presuntamente por la acción de humanoides, que andaban fumando por las laderas de los cerros, y que no tuvieron el cuidado de apagar bien las colillas o, sencillamente, las dejaron prendidas de adrede, seguramente afectados en sus cabezota por el calor reinante.
Tontorrones…
A pesar de lo anterior, las causas del incendio no están totalmente claras, y la especulación de que humanoides descerebrados habrían estado fumando en el Parque San Carlos de Apoquindo es una teoría de los administradores del recinto, quienes encontraron colillas fumonas en algún lugar.
El siniestro ya ha consumido más de 950 hectáreas, lo que ha provocado que el humo se pueda sentir en distintas comunas de Santiago, y sin que se haya podido extinguir el fuego, y eso que quedan pocas horas para ir a brindar por el nuevo año.
Abrazos ahumados
El comandante de Bomberos, Manuel Vera, señaló el miércoles que “hasta ahora (ese día), no tenemos ningún peligro con respecto a infraestructuras críticas o el hogar de las personas”, pero el fuego esperaban extinguirlo a mediodía del miércoles, sin poder cumplir con el cometido.
En tanto, la capital del Reino continúa ahogándose en humo apocalíptico este fin de año infernal y contribuyendo al alza de la temperatura más allá de lo soportable, y que causaría que a la medianoche, los abrazos estarán todos ahumados, por la acción de fuego, que se aviva por la acción del viento que reina también en la capital.
La lucha es intensa sin saber cuánto más se tendrá que quemar antes de extinguir las llamas, trabajo en el cual están Bomberos heroicos, soldados del Ejército, brigadas de Conaf y helicópteros zumbando como avispas cargan agua sin parar.
