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La F-150: la camioneta de más de $50 millones que encontró un mercado en Chile

Hay camionetas que uno mira pasar y piensa que sirven para trabajar. Y hay otras que hacen que uno mire dos veces. La Ford F-150 pertenece claramente al segundo grupo.

No es difícil entender por qué. Es una camioneta enorme, con versiones que en Chile superan los $50 millones y que pueden pasar holgadamente los $100 millones. Lo curioso es que, aun con esos precios, la F-150 tiene un mercado bastante activo en el país.

1.470 camionetas nuevas en ocho meses

Entre enero y agosto de este año se vendieron 1.470 F-150 nuevas en Chile. La cifra la dejó séptima entre las pick-up más vendidas del país, detrás de modelos mucho más asociados al trabajo cotidiano, como Toyota Hilux, Mitsubishi L200, GWM Poer, Ford Ranger y Maxus T60.

Para tener una idea de la diferencia, en el mismo período se vendieron 5.592 Hilux y 5.240 L200. La F-150, sin embargo, consiguió colocar casi 1.500 unidades en solo ocho meses. No es el volumen de las camionetas de trabajo más populares, pero tampoco es una rareza estadística.

Y aquí aparece la pregunta

Una F-150 XLT nueva se mueve en torno a los $54 millones. Las versiones más equipadas pasan de $70 millones y la Raptor supera los $100 millones. Para buena parte de los trabajadores chilenos, estamos hablando de una cantidad que queda muy lejos de la compra cotidiana de un vehículo.

Entonces, ¿quién las está comprando?

La respuesta fácil sería pensar en personas de altos ingresos. Pero eso no alcanza para explicar el fenómeno. También hay empresas, contratistas, actividades productivas y compradores que llegan al modelo a través del mercado usado o de distintas formas de financiamiento.

No todas cuestan $70 millones

El mercado de segunda mano cambia bastante la fotografía. Hoy aparecen F-150 usadas en distintas regiones del país, con precios que pueden partir cerca de los $11 millones y una mediana de avisos cercana a los $37 millones, según el seguimiento de ROLAV.

Eso significa que entre la F-150 nueva de más de $50 millones y una camioneta usada hay un abanico bastante amplio. La camioneta que vemos en la calle no necesariamente salió ayer del concesionario ni costó $70 millones.

¿Trabajo, gusto o ambas cosas?

También sería apresurado pensar que todas las F-150 son vehículos de exhibición. La propia industria las ofrece para usos productivos y empresariales, mientras que sus dimensiones, capacidad de carga, potencia y equipamiento también las convierten en una alternativa para quien simplemente quiere una camioneta grande.

Ahí está, probablemente, la parte más entretenida de la historia. Chile tiene un mercado de camionetas de trabajo enorme y, al mismo tiempo, un espacio creciente para las llamadas full-size. La F-150 lideró ese subsegmento durante 2025, con 45,2% de participación según Ford a partir de datos de ANAC.

La pregunta queda abierta

Los datos disponibles permiten saber cuántas se venden y cuánto cuestan. Lo que todavía cuesta encontrar es algo más sencillo: quién está detrás de esas compras y para qué usa la camioneta.

Y quizá esa sea la pregunta que explica mejor por qué una camioneta que para muchos chilenos parece inalcanzable tiene, sin embargo, miles de unidades nuevas vendidas y un mercado usado que sigue moviéndose.

La historia, por ahora, no es que Chile se haya llenado de millonarios con camioneta. Es bastante más interesante: hay un mercado para estos vehículos y todavía falta saber exactamente quién lo sostiene.

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