No fue el guion esperado. En pleno aniversario 101, Colo Colo cayó por la cuenta mínima ante Palestino en el Estadio Monumental, en una jornada que comenzó como celebración y terminó en silencio, frustración y rabia.
La previa fue de fiesta total: shows, homenajes y un estadio que quería revancha tras un centenario frustrado. Pero la pelota, una vez más, no acompañó al Cacique en su propia casa.
Un golpe en el momento justo
El partido fue parejo, trabado y con pocas luces. Colo Colo intentó tomar el control, pero se encontró con un Palestino ordenado, paciente y quirúrgico en los momentos clave.
El único gol llegó en el segundo tiempo, aprovechando una desatención defensiva alba. Fue suficiente. Palestino golpeó y luego administró con inteligencia, enfriando el partido y desesperando al local.
Ortiz sin ideas…
El equipo dirigido por Fernando Ortiz volvió a mostrar una de sus principales falencias: la falta de variantes ofensivas claras. Mucho control, poca profundidad y escasa claridad en los últimos metros.
Los cambios no lograron cambiar el rumbo. Colo Colo empujó más por inercia que por ideas, chocando constantemente con una defensa rival bien parada.
El villano
Los “baisanos” entraron a la cancha del Monumental sin complejos. Ordenado, intenso y efectivo, ni se arrugaron para “merarle el asao del cumple” con un triunfo que vale más que tres puntos.
Lejos de amilanarse por la gran cantidad de hinchas colocolinos, Palestino jugó su partido. Esperó, golpeó y resistió. Y les importó un cuesco que el anfitrión estaba de cumpleaños.
Del festejo al desencanto
De los fuegos artificiales previos al pitazo final con caras largas. El Monumental pasó de la euforia al murmullo en cosa de minutos, y a los colocolinos no los hacía reír ni Pedro Ruminot.
El 101 aniversario, que buscaba sanar heridas, termina abriendo nuevas dudas. El equipo no logra consolidarse y la conexión con la hinchada sigue siendo frágil.
Pa’ más remate…
Pero cuando hay que bailar con la fea, hay que hacerlo con tutti, Y sumado a la derrota, durante el partido hubo que lamentar la lesión del “Tuto” de Paul, que se doblo feeeeo una pierna al intentar detener un balón.
Pero también, y casi al mismo tiempo y la de Joaquín Sosa, baluarte de la defensa alba, que sufrió una lesión en una de sus piernas, al tratar de frenar un avance baisano, acción que terminó en el gol que les dio el triunfo a los de La Cisterna.
La mirada Cibernews
Colo Colo tenía todo para celebrar: historia, estadio lleno y contexto emocional. Pero el fútbol no entiende de aniversarios. Y cuando no hay respuestas, la fiesta se transforma en presión.
La derrota duele más por el momento que por el resultado. Porque en Macul, incluso en los días de celebración, ganar sigue siendo la única tradición que no se negocia. ⚪🔥
