“La vuelta de los peos” ahora tiene apoyo científico

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¿Ha escuchado el dicho “más sabe el diablo por viejo que por diablo”? Las antiguas costumbres de nuestros antepasados estaban llenas de sabiduría y con mucho fundamento, aunque no estuvieran registradas en revistas de ciencia.

Los abuelos tenían el hábito de salir a caminar después de almuerzo “para hacer la digestión” y resulta que hoy es una de las modas en las redes sociales que se conoce como “fart walk”, o en chilensis: “la vuelta del peíto”.

La doctora Cristina Petratti, especialista española en asuntos de nutrición y obesidad, afirmó que “caminar entre 5 y 15 minutos inmediatamente después de comer estimula la motilidad gastrointestinal, favoreciendo el vaciamiento gástrico y la peristalsis intestinal“, en otras palabras, hacer la digestión, tal como decían los tatitas.

Puras cosas buenas

Además de aliviar la guatita, la caminata después de las comidas también ayuda a reducir la glucosa luego de la ingesta, disminuye la presión arterial diastólica, alivia el estrés y eleva la sensación de energía.

La doctora aclaró que el ejercicio debe ser leve, nada de salir apurado porque el efecto sería el contrario, pesadez estomacal, reflujo y atascamiento.

Así que ya sabe, ¡una vueltita para ventilarse y listo!

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