Una pateadura de esas épicas fue la que recibió un malandra en Viña del Mar, propinada por los vecinos que lo pillaron metiendo las “piñinientas en lo ajeno”, es decir, llevándose lo que no era de él, por lo que lo persiguieron por los techos, hasta que llegó Carabineros y se lo llevaron más machucado que membrillo colegial.
El hecho se registró en el sector de Limonares, donde un sujeto se metió en una de las viviendas, pero no contaba con la astucia de los vecinos, que lo acorralaron y le dieron y no consejos, como bombo en fiesta, como aplausos en concierto de regaetón, una vez que lo agarraron. ¡Es que da rabia tanta manga ancha con los delincuas!
No le peeegue, pobrecito
En el video subido a las RR.SS. (como corresponde), se le puede ver al machucao huyendo por la cornisa de una casa habitación, mientras que en el techo lo lleva cortito un vecino, y detrás otro, con un mondadientes en las manos, para “hacerle cariñitos”.
En tanto, en el registro de un vecino, se escucha cómo los vecinos que esperaban en la calle, le gritaban a los perseguidores que le dieran como caja, al mismo tiempo que las vecinas, corazón de abuelita, exclamabn “¡pobreciiiiiito, no le pegue!, ¡déjelo, déjelo!, ¡bájese, caballeeero!”.
Te salvaste, cabrito…
Las imágenes capturada, que no da mayores detalles de la identidad del tipo, muesta como lo llevan cortito a palos, tirás de mechas y sus buenos “maguachis” en el caracho por haberse metido en casa ajena, cuando justo llego la autoridá para salvarle el pellejo.
¡Es que la pipol ya está cabreada con los angelitos, que no les sale ni por curado… ¡Ya está bueno ya!
