En el Ayuntamiento de Oslo, la hija de la líder opositora la venezolana María Corina Machado recogió en su nombre el Premio Nobel de la Paz 2025.
Aunque Machado había sido premiada oficialmente por su labor en favor de la democracia en Venezuela, no pudo asistir a la ceremonia a tiempo.
Razón de su ausencia
Una salida clandestina desde su país bajo riesgos graves de seguridad le impidió llegar a tiempo a la ceremonia donde le sería entregado el galarón, por lo tanto, el comité del Nobel declaró que “ella ha hecho todo lo posible en una situación de peligro extremo”.
Sobre el escenario, su hija, Ana Corina Sosa Machado, recibió la medalla y el diploma, y leyó el discurso aprobado por su madre.
Con emoción, afirmó que el reconocimiento es para todo el pueblo venezolano que “ha resistido el autoritarismo” y mantiene viva la esperanza de libertad.
La ceremonia contó con la presencia de la realeza noruega, mandatarios de América Latina y decenas de representantes internacionales.
El comité del Nobel destacó la labor de Machado por “mantener viva la llama de la democracia y los derechos humanos en Venezuela”, en medio de una profunda crisis política.
Su candidatura simbólica se convirtió en el rostro de la oposición venezolana, quien durante meses vivió en clandestinidad para evitar persecuciones tras ser detenida en enero.
La entrega de este premio pone en foco internacional la situación del país y reafirma la fuerza de la resistencia democrática en Venezuela.
