Para muchos colocolinos (yo lo soy), el hito alcanzado por el equipo en 1991 nos marcó para toda la vida. La Copa Libertadores de ese año fue un bálsamo y una catarsis no conocida desde el tercer lugar logrado en el Campeonato del Mundo de 1962, conquistado por esa “Roja” histórica y dirigida por Luis Álamos Luque, el “Zorro” Álamos.
Pero lo del ’91, la Copa Libertadores de América, fue como sacarse por fin la espina del ’73, cuando en Montevideo le robaron el trofeo a los albos, comandados por el gran Carlos Caszely y cuyo DT era el mismísimo Zorro Álamos.
No le entendían ni coco
Mirko regresó. A su segunda casa. Su primer arribo fue en 1990, cuando fichó por los albos y se hizo cargo del equipo, con el que revolucionó al fútbol de la época en Chile y sus alrededores. Tanto, que hasta un joven Marcelo Bielsa cruzó la cordillera para hablar de la pelotita con el croata.
Los peloteros que él tomó a su llegada más de alguna vez han dicho que no le entendían ni coco, pero que poco a poco le fueron tomando la mano y, a la vez, se metieron en el corazón del croata.
Mirko Jozić los llevó a la gloria con la obtención del codiciado trofeo e hizo vibrar a todo el país, sin color de camiseta. En ese momento, incluso más que la Roja. Esa brillaría en 2015 y 2016. Pero ese momento, el ’91, fue el de Colo Colo de Jozić.
Campaña no superada
La campaña del croata, hasta hoy no se ha superado a nivel de clubes. Los equipos chilenos lo intentan año a año, pero lo logrado por Mirko aún sigue sin heredero. Y en Colo Colo, la esperanza es repetir la hazaña. Pero… ¿Habrá nacido otro Jozić?
Quién sabe. El DT que llega al Cacique tiene la vara muy alta y sabe que no solo debe ganar todos los torneos chilensis. El objetivo es, y seguirá siendo, la segunda Copa Libertadores, para acompañar la de Jozić.
Cariño del pueblo
Sin embargo, aunque llegue el día de exhibir en las vitrinas del club la segunda copa, lo de Jozić no tendrá punto de comparación, porque no solo el croata ganó la copa con el equipo. El hombre se ganó, si no el corazón de todos los chilenos, sí el cariño de una parte muy importante del país.
El martes llegó Mirko. Pongan la tetera para el tecito. El “Profe” ya está en casa, y es menester atenderlo como corresponde. Pasó mucho tiempo, profe, pero el cariño es el mismo. Y quizás más…
Tal vez estas palabras no representan el pensamiento de todos, pero sé que sí el de muchos. Y es necesario que lo sepa. Aunque él lo sabe y lo entiende muy bien. Se le vio en los ojos cuando llegó a Pudahuel.
Emocionado…
Es difícil que un hombre disimule la emoción, y a este viejo lindo que hoy viene a visitarnos se le hizo un nudo en la garganta. Es que vio en los ojos de quienes se acercaron a saludarlo el cariño que este país le brinda cada día.
No es una visita. Es Mirko. El que nos hizo vibrar en 1991 y se metió, para siempre, en el corazón de los chilenos… ¡Bienvenido, Mirko Jozić, a tu casa!
El emocionado no eres tú solamente. Ahora soy yo, que, en ese año, sostuve la Copa Libertadores en mis brazos y que pude tocarla. Y ese fue un regalo fruto de tu experiencia, tu seriedad para trabajar y el cariño que le pusiste para que ese Colo Colo llegara a la meta.
¡Gracias, Mirko!

Columna de Gabriel Brito, Editor de La Cibernews.
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