Durante la semana, la detección de un mosquito Aedes aegypti en una bodega del Aeropuerto Arturo Merino Benítez, en Santiago, activó de inmediato los protocolos de vigilancia del Instituto de Salud Pública (ISP). Apenas surgió la sospecha, se implementó un operativo sanitario en el foco y perifoco del lugar donde fue hallado, con el objetivo de evitar cualquier riesgo de propagación.
El Aedes aegypti es el principal transmisor de enfermedades como dengue, zika, chikungunya y fiebre amarilla. Su detección explica la rápida reacción de las autoridades, ya que se trata de un mosquito urbano que se reproduce en pequeñas acumulaciones de agua y suele picar durante el día.
Control en terreno
En paralelo, se reforzaron los protocolos preventivos al interior del aeropuerto, intensificando la vigilancia entomológica, el control ambiental y las medidas de prevención en zonas de alto tránsito de personas y carga internacional.
El dengue se transmite exclusivamente por la picadura de un mosquito infectado y puede afectar a personas de todas las edades. Sus síntomas incluyen fiebre, dolor intenso de cabeza, molestias detrás de los ojos, dolor muscular y articular, además de erupciones en la piel.
Detección temprana
En casos menos frecuentes, la enfermedad puede evolucionar a cuadros graves, con dificultad respiratoria, choque y compromiso de órganos vitales. Por ello, la detección temprana y el seguimiento clínico son claves para evitar complicaciones.
Desde la autoridad sanitaria recuerdan que no existe un tratamiento específico contra el dengue. El manejo médico se basa en el control de los síntomas y la vigilancia clínica, lo que refuerza la importancia de la prevención.
Cachando el mote
Además, la Seremi de Salud mantiene un monitoreo permanente y reforzó la vigilancia epidemiológica en los centros de salud públicos y privados, con el fin de detectar oportunamente cualquier caso sospechoso y actuar de manera precoz.
El llamado a la comunidad es a mantenerse informada y colaborar con medidas simples: eliminar aguas estancadas, usar repelente, cubrir depósitos de agua y consultar en centros de salud ante síntomas compatibles, especialmente tras viajes recientes.
La rápida respuesta sanitaria busca entregar tranquilidad a la población y mantener el control frente a eventuales riesgos.
