Mujer ya no podía respirar por culpa de gorrito chacotero alojado en su pulmón…

181 vistas
3 minutos de lectura

Una mujer de 27 años llegó a un hospital tras seis meses de tos persistente, fiebre y mucosidad espesa que no mejoraban, con lo que parecía un cuadro de tuberculosis. Sin embargo, tras los exámenes de rigor, los doctores determinaron que tenía un preservativo chacotero alojado en un pulmón.

El dispositivo anticonceptivo fue aspirado accidentalmente durante un fogoso encuentro íntimo, sin que la fémina se diera cuenta, y le provocó los síntomas que la tenían, prácticamente, al borde de la muerte, y que un buen escáner médico dejó al descubierto.

Hay que mencionar, sin embargo, que el caso fuereportado en marzo de 2021 por la National Library of Medicine, y descrito como uno de los más inusuales en la literatura médica y en La Cibernews lo revivimos, para que no le pase a nadie más, y si pasa, recuerden que ¡la verdad acelera diagnósticos virales!

Tuberculósis chacotera

La paciente fue tratada por tuberculosis -sin éxito-, durante seis meses, hasta que a uno de los galenos se le ocurrió aplicarle un escáner, el que arrojó una lesión en el lóbulo superior derecho, con forma de bolsa invertida atrapada en el bronquio. Algo no cuadraba.

Al investigar con más detalle, los dos identificaron restos de látex adheridos en la vía respiratoria y concluyerm que ern restos de un preservativo deteriorado por el tiempo, piolita en el pulmón, como secreto mal guardado. Incluso para un equipo de urgencias acostumbrado a lo surrealista, esto rompía cualquier estadística mental.

Giro inesperado

Recién en una segunda entrevista surgió la verdad. Durante un alocado sexo oral con su california pareja, el gorrito chacotero se soltó y, en medio de un estornudo involuntario, ella lo aspiró sin notarlo. La vergüenza retrasó la confesión y el diagnóstico correcto.

El informe concluye que el retraso estuvo marcado tanto por lo inusual del caso como por la omisión inicial de información clave. La paciente debió someterse a una intervención -esta vez quirúrgica-, para retirar los restos de látex del “adminículo amatori”.

Deja un comentario