Murió en la erupción del Vesubio, pero su cerebro hizo algo imposible

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Hace casi 2.000 años, un joven en Herculano, Italia, se fue a dormir sin imaginar que el volcán Vesubio le tenía guardada la peor sorpresa de su vida.

La erupción lo alcanzó y lo dejó cocinadísimo, pero lo más brígido es que su cerebro se convirtió en vidrio.

¿Vidrio en la cabeza?

En 2020, un grupo de científicos se puso a analizar el cráneo del joven y se encontró con pedacitos de vidrio dentro, con el tamaño de una arveja.

Al principio pensaron que era cerebro fosilizado, pero ahora cacharon que el calor infernal de la erupción lo vitrificó antes de que se enfriara.

510° de puro calorsh

Al parecer, el cabro quedó atrapado en una nube de ceniza que alcanzó más de 500°C. En menos de un minuto, el calor lo dejó como un pollito rostizado.

Esto no es algo que pase todos los días. De hecho, es el único caso documentado de tejido humano convirtiéndose en vidrio de manera natural.

Es un hallazgo único”, dijo el profesor Guido Giordano, dejando claro que algo así no se ve ni en las películas de ciencia ficción.

Malacue nivel extremo

El joven murió en su cama dentro de un edificio llamado Collegium. La erupción arrasó con Herculano y Pompeya, dejando a miles de personas convertidas en ceniza.

Los expertos creen que la nube de ceniza caliente mató a la mayoría de la gente, antes de que el flujo piroclástico (gases y ceniza ardiente) terminara de sepultar la ciudad.

Solo el cerebro de vidrio

El proceso de vitrificación es tan raro que solo afectó su cerebro, porque el resto del cuerpo quedó hecho ceniza.

Esto sí que es más raro que pescado con hombros ¿Qué otras extrañezas nos traerá la ciencia en el futuro?

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