Una escena de película (¡pero real!) ocurrió frente a las costas de Florida, cuando un hombre se lanzó desde un crucero de Disney en movimiento para rescatar a su hija de nueve años, que había caído al mar mientras posaba para una foto.
Todo pasó en segundos: el padre había puesto a su hija cerca de las barandas para capturar una imagen del viaje familiar. Pero el viento, el movimiento del barco o simplemente un mal paso, y la niña terminó cayendo directo al agua. Sin pensarlo dos veces, él se lanzó detrás de ella.
Dos puntitos en el mar… y una carrera contra el tiempo
“El barco se movía muy rápido, fue increíble lo rápido que las personas se convirtieron en pequeños puntos en el mar”, relató Laura Amador, una pasajera que presenció todo. La desesperación era total. Desde cubierta, apenas se alcanzaban a ver las siluetas flotando.
Afortunadamente, la tripulación del crucero Disney Dream reaccionó al instante y activó un operativo de rescate que permitió sacar del agua a ambos en menos de 20 minutos. Todo pudo terminar en tragedia, pero esta vez el instinto paterno y el profesionalismo del equipo lo cambiaron todo.
Disney aplaude a su equipo y apoya a la familia
Desde Disney emitieron un comunicado donde lamentaron el accidente y aseguraron estar apoyando a la familia afectada. Además, no dudaron en felicitar a los miembros de la tripulación por su rápida y efectiva reacción.
“Felicitamos a nuestros tripulantes por su excepcional habilidad y rápida actuación, que garantizaron el regreso seguro de ambos pasajeros al barco en cuestión de minutos”, dijeron.
Una historia de miedo, reflejos y amor puro. Porque cuando la hija cayó al mar, él no lo pensó: saltó con el corazón por delante.
