Ícono del sitio La Cibernews

Michi resultó ser felino más desconocido que bono por ser buen marido

Representación artística de un gato tilcayo (Leopardus tilcayo), especie recientemente descrita en Bolivia. La imagen fue generada con IA y no corresponde a una fotografía documental del ejemplar.

Representación artística de un gato tilcayo (Leopardus tilcayo). Imagen generada con IA; no corresponde a una fotografía documental del ejemplar.

Parecía un gato doméstico, pero algo no cuadraba. Una familia boliviana lo había encontrado cuando era cachorro en los Yungas, una zona de bosques nublados de Bolivia, y durante más de un año lo tuvo en casa. Con el tiempo, sus manchas, su comportamiento y su aspecto comenzaron a levantar sospechas.

El animal terminó en el Santuario de Vida Silvestre Senda Verde, donde llamó la atención de la bióloga Paola Nogales-Ascarrunz. En 2016, ella recibió el aviso sobre un “gato extraño”. Tres años después, al comparar fotografías con ejemplares de Brasil, encontró diferencias en el tamaño y la distribución de las manchas. La duda quedó instalada: ¿qué gato tigre era realmente?

La respuesta estaba en el ADN

Al principio, los investigadores pensaron que pertenecía a un grupo conocido como gatos tigre. Pero sus características no coincidían completamente con las de otros ejemplares.

La respuesta llegó mediante el análisis genético. El equipo comparó genomas de 38 felinos del género Leopardus, incluidos ejemplares vivos y ocho muestras conservadas en museos. El resultado mostró que el animal de los Yungas pertenecía a una línea evolutiva diferente y que los llamados gatos tigre en realidad reúnen cinco especies genéticamente distintas.

Así fue reconocido oficialmente como Leopardus tilcayo, o gato tilcayo, la primera nueva especie de felino silvestre descrita científicamente en más de un siglo.

Un gato pequeño y una gran incógnita

El tilcayo mide unos 46 centímetros y pesa alrededor de 1,4 kilos. Tiene pelaje marrón claro, manchas irregulares y una cola delgada, pero su tamaño no es lo más llamativo: hasta hace muy poco, nadie sabía que este felino correspondía a una especie distinta.

Pero todavía se sabe muy poco de él. La información disponible se basa en dos ejemplares vivos estudiados y algunos registros obtenidos mediante cámaras trampa. Los datos preliminares indican que podría ser principalmente nocturno y que pequeños roedores forman parte de su alimentación.

El misterio recién comienza

El hallazgo también cambia la manera de mirar a los llamados gatos tigre. Lo que durante años se consideró un solo grupo resultó estar compuesto por cinco especies genéticamente diferenciadas.

El nombre tilcayo conserva la denominación utilizada por comunidades locales que conocían al animal desde antes de que la ciencia le diera un nombre.

Ahora viene la parte difícil: saber cuántos tilcayos quedan en libertad y qué tan amenazada está la especie. Los Yungas enfrentan presiones por la deforestación, la expansión agrícola, los incendios y la minería, por lo que conocer mejor al animal también puede cambiar la forma de protegerlo.

El hallazgo tiene algo de paradoja: la ciencia acaba de ponerle nombre a una especie cuyo linaje se separó de otros gatos tigre hace unos 1,4 millones de años, pero todavía no sabe cuántos ejemplares quedan.

Salir de la versión móvil